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El ciclo menstrual: una brújula para conocerme mejor

La mujer, en su esencia, tiene la potencial función de fecundar, algo que comienza a ser posible desde el inicio de su vida, transitando cada etapa, hasta que llega el momento oportuno para poder concebir. Aunque no todas lo hagan, siempre será un signo de salud en cada caso poder reconocer su ciclo menstrual.

Una trayectoria de toda la vida

Es increíble ver cómo el sexo femenino, desde su concepción cromosómica, comienza a codificar su expresión. Esta se dará en sus órganos sexuales internos y externos que la diferencian del varón y determinan su camino a lo largo de toda su vida. Porque sin ser injusto ni elegible, simplemente es mujer. Tiene funciones y opciones que, el varón, no.
Puede parecer peor para algunos, lo mismo son órganos y funcionalidades distintas que, desde el comienzo y para toda su vida, marcan y construyen quién es y será.

Así, es la maravilla de la naturaleza “al azar”, que no se detiene desde que inicia esa vida, y la acompañará, durante todo el camino, en sus distintas etapas.

La menstruación

Nace con el número de folículos totales, de los cuales solo algunos podrán ovularse a lo largo de todos los ciclos de su vida, uno por mes.
Gracias a sus hormonas cerebrales, podría comenzar este ciclo menstrual con fecha de caducidad, incluso su eficacia comienza normalmente en subida y termina declinando poco a poco. Así es que dichos polos no son los mejores naturalmente para concebir. Ni física ni mentalmente, claro.

El primer arranque del ciclo que se da con la menstruación es la caída de la última capa del útero, órgano donde crece el bebé, que se ha formado durante ese primer ciclo donde seguramente ha ovulado. Esta es la primera y poco a poco iremos descubriendo su normalidad, ya que al comienzo hay meses que puede no estar.

Lo importante es que suceda antes de los 16 años. A partir de ahí, todos los meses luego de dos años. Un indicador de sanidad es que no duela cada vez más o nos deje de cama. Otro, la cantidad. Son varios los factores a conversar y controlar con el médico.

Fertilidad

A partir de entonces podríamos tener la capacidad de quedar embarazadas. Siempre, desde antes de la primera menstruación por el hecho de haber ovulado. Por eso, es tan importante conocer nuestro ciclo, para poder planificar cuándo. Es así que un entrenamiento efectivo es más preciso que cualquier barrera para poder decidir cuándo tener bebé.

El embarazo es una etapa milagrosa. Puede parecer muy fácil y renunciable para algunos casos, pero para muchos es algo que no llega. Siempre es un milagro ser cocreadores, traer una vida al mundo, cuidar de ella desde el inicio, tenerla, verla crecer.

Esa capacidad detiene el tiempo y le da un giro completamente distinto al crecimiento personal. Estoy segura que también naturalmente y a propósito.

Esta etapa parece larga y solo son alrededor de 30 años de su vida que estará acompañada de sangrados menstruales, ya sea como signos en de salud femenina, como la menstruación o por puerperio por ejemplo, por sangrados inusuales o por estudiar. Ese órgano llamado útero es el responsable de los mismos y no es el único protagonista de ello.

El útero, junto a los demás órganos internos y las hormonas secretadas, expresan su salud y sus diversas variaciones a lo largo del mes.
Es realmente una brújula de autoconocimiento, ya que las hormonas juegan el papel de cambios de humor, de ánimo, estado físico, entre otros. Cada fase del ciclo marca esos tiempos, pero nunca de igual manera en todas.

Cada mujer tiene sus variaciones porque todo puede fluctuar su ciclo sin ser irregular, simplemente porque somos una sola cosa y podemos interrumpir, prolongar o suprimir la misma ovulación con diversos factores de nuestro estilo de vida.

Menopausia

Lo que parece interminable y tan molesto, termina mucho antes de lo esperado. Llegará esa etapa donde la mujer dejará de producir hormonas y, por ende, ya no menstruará. Serán cambios drásticos de salud y humor propios de esta etapa, molestias de todo tipo, calores y más que avisarán la llegada de la menopausia.

Cierra, entonces, el ciclo de edad fértil que la acompañó hasta aquí, que le permitió tener hijos y, gracias a ello, quizá tenga nietos ahora. Cuidarán de ella, a quienes ella podrá transmitir todo lo aprendido.

Comienza una nueva etapa de autocuidado y autoconocimiento. Para algunas recomenzar o reconstruirse, para otras abrazar todo lo que hasta aquí han construido para seguir edificando los últimos ladrillos.

***

Todas, incluso Nuestra Madre, han pasado y pasarán por ello. Es algo normal, propio de nuestra especie. Quizá la sobre información abruma, pero al vivirla personalmente reaparece la realidad que nos asienta en la tierra. No dejemos de mirar al Cielo, que todo esto nos ha sido dado para poder llegar allí arriba!

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