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Día: noviembre 16, 2022

5 razones para planificar con un método natural

Cuando hablamos de planificación familiar natural, muchas veces viene a nuestra mente el método del ritmo, acompañado de frases como: “no funciona”, “las abuelitas tenían muchos hijos”, etcétera.

 

Lo cierto es que la planificación familiar, como su nombre lo indica, requiere tiempo para analizar, conocer y cuidar la fertilidad. No es algo a lo que le empezamos a perstar atención una vez que decidimos tener hijos. La fertilidad es un signo de salud, y cuidarla en el matrimonio requiere del trabajo en equipo de ambos.

 

A continuación, me gustaría compartir con ustedes 5 beneficios de usar los métodos naturales en el matrimonio.

 

#1 Realmente se puede hacer una planifación familiar

 

Al aprender un método natural, la pareja tiene el conocimiento del momento en el cual pueden buscar o espaciar un embarazo. Reconocen el ciclo menstrual como un signo vital del cuerpo, su relación con las actividades diarias y la influencia que tienen los factores externos (estrés, medicamentos, hábitos) en el mismo. Como pareja, cuando deseen, pueden tomar la decisión de buscar o espaciar el embarazo.

 

#2 Ambos son participantes activos en el monitoreo de la salud ginecológica

 

Al usar un método natural, la pareja puede identificar de manera rápida condiciones que no estén funcionando bien en el ciclo menstrual de la mujer, buscando un diagnóstico y tratamiento con profesionales de la salud. También les permite tener conciencia de los cambios que ocurren a lo largo de la vida, aceptarlos y cuidar mejor de su salud.

 

#3 Se habla de la fertilidad de la pareja

 

Si bien el monitoreo es centrado en el ciclo de la mujer —ya que es en ella en quien están presentes los ciclos—, la fertilidad es de la pareja. Para el hombre, entender el funcionamiento del cuerpo de la mujer lleva a una mayor comprensión y tolerancia respecto de los cambios que se dan en su esposa durante su ciclo. Esto genera beneficios en la comunicación y en la relación en general y permite buscar de manera conjunta los momentos adecuados para disfrutar plenamente la sexualidad.

 

#4 Usarlos es un estilo de vida

 

El proceso de conocer el ciclo menstrual lleva a la pareja a un conocimiento más profundo de la sexualidad. Esto ayuda a mejorar la comunicación y a poder dedicar un mayor tiempo de calidad a la pareja. Esto permite también vivir la sexualidad en el marco de un respeto total hacia el cuerpo del otro.

 

#5 Permite una apertura a la vida con responsabilidad

 

El uso de un método natural de planificación familiar significa tener una disciplina, seguir instrucciones e ir de la mano con una instructora. El incorporar estos aspectos a la vida de pareja conlleva a un orden que permite estar atentos a ese llamado natural de ser padres. Esto facilita que la decisión sea consensuada y de responsabilidad de ambos.

 

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La planificación Familiar es tan o más segura que los anticonceptivos. Respetan el ciclo normal de la ovulación y el ciclo hormonal de la mujer, y dan prelación a la salud sexual basándose en el respeto y el amor.

 

Para mayor información, me pueden encontrar en Instagram: @amoralciclo.

Me enamoré de mi mejor amigo, ¿le digo?

Así me pasó a mí. Cuando conocí a Daniel, nos volvimos súper mejores amigos. Teníamos una amistad increíble, hasta que, con el tiempo, empecé a verlo con otros ojos. Entonces, me cuestioné si debía decirle o no lo que sentía.

 

Una de las cosas que más me preocupaban era arriesgarme a perder su amistad, porque no sabía lo que él sentía por mí y si mis sentimientos serían correspondidos. Después de algún tiempo, he llegado a algunas conclusiones que quisiera compartir a modo de consejos o nociones previas a lanzarse a la piscina.

 

#1 Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro

 

Una verdadera relación de amistad no debería romperse, pues está cimentada en la confianza y honestidad entre dos personas. Ambos cuidan ser totalmente transparentes con el otro. Ninguno pretende ser alguien que no es. Frente a esta relación tan sincera, ¿por qué sería raro que poco a poco uno de ellos vaya sintiendo que podría desarrollar una relación de pareja con el otro?

 

Una amistad verdadera no se pierde con el tiempo. Y aunque dejen de verse tan seguido o compartir espacios y tiempo juntos, se sostiene por lo real que es. Un verdadero amigo es un tesoro, y si ambos tienen claro eso, pase lo que pase, la amistad no se romperá.

#2 Sean amigos. Si es posible, mejores amigos

 

A veces queremos ir muy rápido. Conoces a alguien en una salida y ya sientes que algo más puede pasar. Poco tiempo después ya empiezan una relación y recién después se genera la amistad —o tal vez nunca—.

 

Definitivamente no existe la fórmula perfecta para iniciar una relación, pero sí creo que siempre será mejor darse un buen tiempo para conocerse, para ser amigos de verdad, para no aparentar ser alguien que no somos.

 

La persona con la que quieres empezar una relación debe ser alguien con quien tengas confianza, a quien puedas recurrir cuando más lo necesites y, sobre todo, que con quien haya un entendimiento mutuo en situaciones difíciles. ¡Qué mejor que sea un buen amigo! Puede ser beneficioso invertir un poco más de tiempo en esta etapa.

 

#3 Sentimientos, pero también decisiones

 

Si ha llegado el momento en el que te sientes de una manera diferente frente a la otra persona, considera y discierne tus emociones. Amar es una decisión, y en esta situación, implica ser sincero y decir lo que sientes y piensas sabiendo que podrías no ser correspondido. Claro está, sin dramas.

 

Es importante respetar lo que la otra persona te responda, pues tal vez nunca te vio con esos ojos, o no pensó en ti más allá de una amistad. Será importante que ambos tomen con madurez y respeto lo que se converse en ese momento, pues de eso también dependerá el futuro de su relación, ya sea que continúen como amigos o inicien una etapa de enamorados.

 

Bonus track: nuestra experiencia

 

Para contarles nuestra experiencia, yo me lancé a la piscina. Me moría de nervios cuando le expresé lo que sentía a Daniel. Él no se imaginaba nada de esto. Jamás había pensado algo así. Yo era su mejor amiga.

 

No pasó nada en ese momento, pero la amistad maduró. Y después de un tiempo, empezamos a salir. Construimos el siguiente paso de la relación y él también se lanzó a la piscina. No había duda del cariño que había entre los dos al ser mejores amigos. Este simplemente evolucionó de maneras distintas en cada uno y en etapas diferentes.

 

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Creo que nuestro mejor consejo es que se den el tiempo necesario para conocerse, hacer crecer la confianza y ser transparentes para poder ser buenos amigos antes de empezar una relación.

 

Para más consejos, recuerden que pueden contactarnos a través de nuestra cuenta de Instagram: @no_eres_tu_ni_yo.

¿Anticonceptivos en el matrimonio?

Desde el año 1959, cuando se comercializó la primera píldora anticonceptiva en EEUU, el uso de los anticonceptivos supuso un cambio a la hora de vivir la sexualidad, ya que se aceptó socialmente como bueno vivir el sexo separado de la posibilidad de tener hijos. Únicamente la Iglesia Católica, a través de su Magisterio, se ha mantenido firme en mostrar que la anticoncepción no es buena para el matrimonio.

 

Leyendo la Humanae vitae, hay un capítulo titulado “Graves consecuencias de los métodos de regulación artificial de la natalidad” que me llamó mucho la atención, ya que esta encíclica fue escrita en el año 1968. ¡No había dado tiempo a ver hechas realidad esas consecuencias que describe! Y sin embargo, todas ellas se han cumplido años después: la anticoncepción sí puede tener consecuencias que no son precisamente alimento para la entrega conyugal.

 

La importancia de la formación

 

Cuando un matrimonio no tiene suficiente formación, cuando por parte de miembros de la Iglesia, sean laicos o sacerdotes, no recibe el aliento necesario para luchar por vivir una sexualidad plena, fácilmente encontrará la anticoncepción como opción viable si no desea tener hijos. Urge por ello que todo católico esté bien formado en temas de moral sexual para entender el daño que supone dejar entrar en su intimidad a los anticonceptivos.

 

La triste realidad que muchas veces nos encontramos es que muchos católicos, laicos o consagrados, aun sabiendo la teoría, piensan que la anticoncepción no puede ser tan dañina e incluso la impulsan. Esto supone destruir la sólida enseñanza de la Iglesia sobre la moral sexual, que tanto se preocupó de cuidar San Juan Pablo II (muestra de ello tenemos el tesoro de la Teología del Cuerpo).

 

¿Qué conlleva utilizar anticoncepción?

#1 Se impide la donación plena

 

La relación sexual es la expresión corporal de la entrega. Esta no es plena si se está guardando algo que no quiere ser dado; en este caso, la fertilidad. Verdaderamente los anticonceptivos llevan al matrimonio por un camino que aleja de la entrega verdadera e incondicional, expresada en la donación del cuerpo.

 

En la práctica, constituyen ataduras que impiden que seamos totalmente libres y capaces de acoger vida. ¿Acaso la relación sexual no es la muestra más palpable de que nos lo estamos entregando todo? Un matrimonio no es más libre al eliminar la fertilidad para poder tener relaciones sexuales cuando quiera. Con una relación sexual, buscamos la unión, y el placer físico que conlleva, pero si eliminamos la fertilidad, deja de ser completa, y los actos sexuales quedan desprovistos de sentido, y pueden llegar a encontrarse fríos, vacíos y egoístas.

 

#2 El cuerpo se convierte en objeto en vez de donación

 

Quizá uno de los mayores problemas de la contracepción es que “podría también temerse que el hombre, habituándose al uso de las prácticas anticonceptivas, acabase por perder el respeto a la mujer y, sin preocuparse más de su equilibrio físico y psicológico, llegase a considerarla como simple instrumento de goce egoísta y no como a compañera, respetada y amada” (H.V, 17).

 

Esta realidad se ha materializado en cientos de mujeres que confiesan haberse sentido utilizadas en la cama tras haber dado vía libre con los anticonceptivos para tener relaciones en cualquier momento, sintiendo tener que estar disponible en todo momento.

 

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Aunque de primeras todo esto puede parecer una exageración, la prueba es que sí es cierto que el uso de anticonceptivos no ayuda y nos hace alejarnos de la unión conyugal tan necesaria. Muchos matrimonios me han confesado que, de forma sutil, al utilizar anticonceptivos se han sentido más lejanos, no les ha ayudado a valorar su sexualidad y afectividad más allá del propio acto.

 

Para cualquier duda, podéis contactarme en mi cuenta de Instagram: @evacorujo_letyourselves.

Consecuencias de una ruptura

Después de una ruptura amorosa ambas partes salen lastimadas, unas más que otras. Al entrar en una relación, las cosas cambian, ya sea para bien o para mal. Muchas relaciones empiezan bien. Sin embargo, en el camino, los factores positivos se van perdiendo; o no se toma la importancia necesaria para mejorar por el bien de ambos. Puede haber incluso discrepancias en cuanto al proyecto de vida. Esto puede marcar un antes y un después enla relación.

 

Por ejemplo, si soy una persona que anhela el matrimonio, tener una familia y tiene convicciones sobre cómo le gustaría crecer en pareja, es lógico que necesite dialogar con mi pareja sobre esos temas. Si no hay puntos en común o no hay la posibilidad de mejora o cambio frente a desacuerdos, lo mejor será dar un paso al costado. Será lo mejor, pero costará.

 

La ruptura, si bien puede ser necesaria, trae consecuencias. A coninuación, nos gustaría hablar de estas consecuencias.

 

#1 Consecuencias físicas

 

Cuando atravesamos estos episodios de ruptura, las consecuencias físicas son variadas, y nuestra salud es uno de los principales damnificados. El estrés puede ir acompañado de una baja de las defensas. Ya no te apetece comer, y si comes, puede que no sea a tus horas. Puede darse pérdida de peso y hasta trastornos del sueño, pasando por un malestar generalizado. Esto puede facilitar la aparición de ciertas enfermedades. Por su parte, los cuadros de ansiedad y la pérdida de autoestima son una combinación peligrosa que, en ocasiones, desemboca en depresión. A tener mucho cuidado.

 

Frente a esto, es importante pedir ayuda a las personas que amas: la familia y los amigos deben ser nuestros principales puntos de apoyo. Es fundamental compartir con ellos lo que nos preocupa, agobia o entristece. No debemos sentir vergüenza de abrirnos a las personas que nos quieren, así evitaremos caer en situaciones que no nos hagan bien.

 

También es importante mantener la mente ocupada y practicar ejercicio para liberar tensiones. En definitiva, debemos mirar hacia adelante, rodearnos de nuestros seres queridos y no seguir dando vueltas en torno a las situaciones que nos dañan.

 

#2 Consecuencias psicológicas

 

La separación de una pareja es una situación difícil. Si la familia estuvo involucrada en la relación, la ruptura también la afectará. Sin duda será un momento de cambios a nivel personal y familiar.

 

Puede que haya malestar, nostalgia o tristeza. Estos indican la presencia del desequilibrio propio de la ruptura. Dicho desequilibrio puede conllevar a una maduración personal o a una cierta regresión emocional. Se trata de una fase de adaptación natural que variará en intensidad y duración en función de la personalidad, realidad y estado anímico de cada persona.

 

#3 Consecuencias espirituales

 

En el ámbito espiritual podemos caer en el error de pensar: “si hice siempre las cosas bien, ¿por qué Dios permite que mi relación acabe?” Puede que nos preguntemos también: “¿será que no quiere verme feliz?” “¿No soy digno de ese amor?” “¿Dios no está de mi lado?” Responder estas preguntas será un proceso que requerirá centrase en el presente. No se puede vivir el presente viviendo en el pasado, y tampoco pensar que el pasado nos vaya a condicionar. El hecho de que una relación pasada haya fracasado no significa que una relación futura también lo haga.

 

Es impotantr ser paciente y prudente frente a la nueva situación. Lo primordial es encontrar el bienestar superando el dolor causado. Un acompañamiento espiritual puede ayudar, especialmente para retomar la vida espiritual en relación con Dios.

 

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Por más que sea doloroso —pues tal vez pensábamos que esta relación sería hata el matrimonio—, no tomar a tiempo la decisión de terminar puede llevar a un dolor más grande. Con tiempo y dedicación, este episodio va a pasar. Pero no sólo se necesita tiempo, sino también el esfuerzo de uno mismo para salir adelante.

 

Si deseas, puedes contactarte con nosotros en nuestra cuenta de Instagram: @compisdeus.