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Día: mayo 28, 2022

¿Realmente “se acabó el amor”?

Habremos escuchado en múltiples ocasiones —entrevistas de famosos, o hasta conversaciones con gente cercana a nosotros—, cuando lamentablemente se termina alguna relación amorosa, que ante la gran pregunta respecto de por qué fue, muchos mencionan un tema: “se acabó el amor”. Es curioso, ¿verdad? Porque, si hablamos de un amor que se acaba, hablaríamos de un Dios que también tiene su fecha de caducidad. Y pensar esto es realmente triste.

Pero, ¿realmente el amor se habrá terminado?, ¿o será simplemente una excusa para no hablar de nuestra falta de compromiso con el amor y con las relaciones? ¿O quizás será que lo que se acabaron fueron nuestras ganas de luchar en el día a día por un amor duradero?

 

Efectivamente, en lugar de decir que se acabó el amor, deberíamos ser más sinceros con nosotros mismos y decir la verdad.

 

El amor no se acabó: se acabaron los valores

 

El respeto, la empatía y la responsabilidad de vivir en una relación son valores que han de trabajarse en el día a día. Pero lamentablemente muchas veces los dejamos de lado, por momentos fugaces y sentimientos que desordenan nuestra mente.

 

El amor no se acaba en una relación así porque se quiera: somos muchas veces nosotros quienes volteamos a ver a otro lado, y damos paso a otras personas a nuestras vidas, personas que, de manera fugaz, ingresan para desequilibrar nuestros valores.

 

La infidelidad existe, así sea de solo pensamiento; y muchas veces es por este tipo de situaciones que culminamos nuestra relación para decir tontamente, “el amor se acabó, ya no era lo mismo”. Y claramente eso no fue así, porque quien permitió el desliz quien faltó a sus valores, fue quien dejó de amar primero.

 

El amor no se acabó: se acabó nuestro compromiso

 

El amor es concreto y está en el sentido de responsabilidad que adquirimos por nuestra pareja. En ese sentido, entenderemos que aquellas promesas que se hicieron al inicio de la relación han de cumplirse hasta el final. Y, aunque existan inconvenientes y momentos de dureza espiritual, nunca ha de olvidarse el compromiso de amar en la adversidad.

 

Probablemente esto en el enamoramiento pueda ser aún un vaivén de emociones, pero en el matrimonio, ese compromiso es incluso con Dios. Así pues, decir simplemente que el amor se ha terminado es como decir que Dios nunca estuvo en medio de ustedes, y creer que aquella premisa era falsa es como no creerle a Dios. Por tanto, es necesario cuidar los compromisos que adquirimos, y más cuando se pone en juego la felicidad de otras personas.

 

El amor no se acabó: nos cansamos de seguir luchando por él

 

“El alma que anda en amor no cansa ni se cansa”, ha dicho San Juan de la Cruz. Nuevamente quisiéramos hacer hincapié en la lucha real por un amor real. El amor es de sacrificios, de entrega total y servicio; no podemos pretender amar sin nada de ello.

 

No hay nada más fácil que decir que ya no hay amor, y continuar en modo “descartables y desechables”. En tanto que lo complicado es decir que efectivamente nos cansamos, nos agotamos, y que ya no damos más. Nos seguimos excusando en la falta de amor, cuando quizás el problema seamos nosotros, algunos por no luchar, y otros por hacer que nuestra pareja luche tanto que al final ya no le quede más remedio que tirar la toalla. Sería bueno recordar que la fortaleza viene de Dios, y que con Él lograremos cosechar el amor que sembremos.

 

* * *

 

Dicho todo esto, recuerda, por favor: el amor jamás se ha esfumado, sino que hemos sido nosotros los que hemos permitido que siga siendo invisible en nuestros actos y palabras.

 

Pero, ¿qué hacer, entonces, si ya no existen esas ganas de seguir luchando? El remedio: seguir amando. Como decía santa Teresa de Calcuta, “ama hasta que te duela, y si te duele, es amor”.

 

Atentamente,

Los Compis.

Pornografía y cultura contemporánea

En la parte I de este artículo, “Pornografía y cambios cerebrales”, hemos analizado las consecuencias de la pornografía a nivel cerebral; en la parte II, “Pornografía y relaciones interpersonales”, nos hemos referido a cómo afecta las relaciones humanas, románticas o de otra índole. Se revelaron consecuencias severas para la concepción del cuerpo, la vida sexual, la intimidad, la fidelidad y la autoestima, entre otros.

 

Sin embargo, debemos ir más allá, pues décadas de estudios de instituciones académicas respetadas han demostrado los daños de la pornografía a nuestra cultura y sociedad en general. Analizaremos ahora algunos componentes sociológicos de la pornografía, y los impactos que la industria de la pornografía tiene en nuestro mundo.

 
 

Por qué la pornografía que hay hoy en Internet es diferente a todo lo que el mundo haya visto

 

El argumento de que la pornografía no es nada nuevo, que ha existido desde siempre y nunca causó un gran daño, parece bastante ingenuo cuando se piensa en lo diferente que es la pornografía que hay hoy en día en Internet con respecto a lo que existía antes. Es incomparablemente más accesible y más extrema que cualquier cosa que se haya visto antes, incluso hace una generación: un par de revistas viejas y destartaladas que se encuentran en el parque no son nada comparadas con los videos hardcore de alta definición a los que los menores tienen acceso hoy. [1]

 

En la actualidad, los sitios de pornografía reciben más tráfico en los Estados Unidos que Twitter, Instagram, Netflix, Pinterest y LinkedIn juntos.[2] Pornhub, uno de los sitios de pornografía líderes en el mundo, afirmó que en 2019 tuvo 42 mil millones de visitantes, con 39 mil millones de búsquedas realizadas. Eso es 115 millones por día, casi 5 millones por hora, y casi 80.000 por minuto. ¡Y eso es en un solo sitio![3] Juntos, los cinco sitios web de pornografía más importantes del mundo cuentan con más de 6 mil millones de visitas al mes, casi una al mes por cada persona en la Tierra.[4]

 
 

Cómo la industria del porno se beneficia del abuso y el contenido no consensuado

 

¿Cómo puedes saber si la pornografía que estás viendo es realmente consensuada? Bueno, la desafortunada verdad es que en la industria del porno no hay garantía. Debido a los heroicos sobrevivientes que han compartido sus historias en los últimos años, se está dejando más en claro cuáles son las prácticas abusivas de la industria del porno, incluido un historial que delata que, efectivamente, se beneficia del contenido no consensual.[5]

 

La mayoría de los principales sitios de pornografía no verifican la edad o el consentimiento de todos los participantes involucrados en el contenido subido a sus plataformas, lo que hace que sea increíblemente fácil cargar abuso sexual basado en imágenes ⎯a veces, denominado “pornografía de venganza”⎯ o incluso material de abuso sexual infantil ⎯también conocido como “pornografía infantil”.[6]

 

Y hay otra lamentable verdad: incluso cuando se trata de adultos que dan su consentimiento para estar en la pornografía, muchos son abusados, o sufren abusos en el set.[7] Al fin y al cabo, es virtualmente imposible saber si alguna pieza de contenido pornográfico es verdaderamente consensuada, ética o incluso legal.

 
 

Cómo la pornografía puede distorsionar la comprensión de los consumidores sobre el sexo saludable

 

La investigación de la encuesta sugiere que la mayoría de los jóvenes están expuestos a la pornografía ya a los 13 años.[8] Y, según una encuesta representativa a nivel nacional de adolescentes de Estados Unidos, el 84,4 % de los niños de 14 a 18 años y el 57 % de las niñas de 14 a 18 años han visto pornografía.[9]

 

Eso significa que la mayoría de los jóvenes obtiene al menos una parte de su educación sexual de la pornografía, ya sea que quieran o no. De hecho, un estudio muestra que aproximadamente el 45 % de los adolescentes que consumieron pornografía lo hicieron, en parte, para aprender sobre el sexo.[10] De manera similar, los resultados de la encuesta también muestran que uno de cada cuatro jóvenes de 18 a 24 años (un 24,5 % del total) incluyó la pornografía como la más fuente útil para aprender a tener relaciones sexuales.[11]

 

Los resultados de la encuesta también revelaron que más de la mitad de los niños de 11 a 16 años (un 53 %) y más de un tercio de las niñas de 11 a 16 años (un 39 %) informaron que creían que la pornografía era una representación realista del sexo.[12] De hecho, el 44 % de los niños que vieron pornografía informaron que la pornografía en línea les dio ideas sobre el tipo de sexo que querían probar.[13]

 

Esto en especial es preocupante considerando lo irreal y tóxica que puede ser la pornografía. De hecho, según un estudio de 2021, 1 de cada 8 títulos de pornografía mostrados a quienes visitan por primera vez sitios de pornografía describe actos de violencia sexual.[14] Además, la pornografía también promueve narrativas sexistas, temas racistas y otras ideas dañinas sobre el sexo y el consentimiento. ¿Qué tipo de mensaje envía eso a los jóvenes que recurren al porno para aprender sobre sexo?

 
 

Cómo la pornografía puede impulsar el tráfico sexual

 

De todas las formas en que la pornografía y el tráfico sexual se superponen, uno de los elementos más sorprendentes de todos podría ser el siguiente: incluso en la producción de pornografía convencional con artistas populares, es posible que haya tráfico sexual, y ocurre con más regularidad de lo que la mayoría de la gente piensa.[15]

 

Según la Ley de Protección a las Víctimas de Trata, la trata sexual se define como una situación en la que “un acto sexual comercial es inducido por la fuerza, el fraude o la coacción, o en la que la persona inducida a realizar dicho acto no ha cumplido los 18 años de edad”.[16] Eso significa que el tráfico sexual no requiere secuestro o amenazas de violencia: si hay algún nivel de fuerza, fraude o coerción involucrado en la producción de pornografía, legalmente se lo considera tráfico sexual.

 

Además, el consumo de pornografía puede ayudar a impulsar la demanda de tráfico sexual. Mostrar pornografía a las víctimas es una táctica de preparación común utilizada por abusadores o traficantes para ayudar a normalizar el abuso sexual.[17][18] De hecho, la pornografía puede ser tan eficaz para desensibilizar a los consumidores respecto las narrativas tóxicas que algunas pruebas sugieren que la desensibilización puede manifestarse en una mayor disposición a comprar sexo. Y ello aumenta la demanda de personas que son objeto de trata con fines sexuales.[19][20]

Mientras exista una demanda de pornografía, especialmente la pornografía que es extrema, abusiva o degradante, la industria pornográfica seguirá explotando a las personas vulnerables para satisfacer esa demanda.

 
 

Cómo la pornografía puede promover la violencia sexual

 

Según varios estudios que analizan el contenido de videos pornográficos populares, como mínimo 1 de cada 3, y como máximo hasta 9 de cada 10 videos pornográficos representan violencia o agresión sexual.[21][22] Y como afirmaron cada uno de estos estudios, las mujeres casi siempre fueron el objetivo: aproximadamente el 97 % de las veces.[23]

 

Si bien la cantidad de violencia que se muestra en la pornografía es preocupante, lo que resulta aún más perturbador son las reacciones retratadas a esa violencia. Un estudio informó que el 95 % de quienes consumían violencia o agresión en la pornografía parecían mostrarse neutrales, o respondían con placer.[24] En otras palabras, la pornografía está enviando el mensaje de que la violencia sexual es solo una parte del placer sexual.

Al ver escena tras escena de contenido deshumanizador o violento, esto puede empezar a parecer normal.[25]

 

De hecho, las investigaciones indican que los consumidores de pornografía tienen más probabilidades de cosificar sexualmente a los demás,[26] más probabilidades de expresar una intención de violar,[27] menos probabilidades de intervenir durante una agresión sexual[28] [29] , más probabilidades de culpar a las víctimas por haber sufrido una agresión sexual,[30][31] más probabilidades de que apoye la violencia contra la mujer,[32][33] y más probabilidades de que reenvíe mensajes de texto sin consentimiento[34] y de que cometa actos reales de violencia sexual.[35][36][37][38]

 

* * *

 

Como ha quedado de manifiesto a lo largo de las tres partes de este artículo, la pornografía no es inofensiva. Décadas de investigación y cientos y cientos de estudios indican que puede tener graves consecuencias negativas para las personas, las relaciones y la sociedad en su conjunto.

 

Si bien la multimillonaria industria pornográfica puede intentar vender pornografía como un entretenimiento inofensivo, la preponderancia de la evidencia sugiere lo contrario. Ayuda a construir un mundo más saludable: ¡rechaza la pornografía y sus narrativas tóxicas!

 

ORIGINAL: https://fightthenewdrug.org/3-reasons-why-watching-porn-is-harmful/

 

[1] Price, J., Patterson, R., Regnerus, M., & Walley, J. (2016). How much more XXX is generation X consuming? evidence of changing attitudes and behaviors related to pornography since 1973.53(1), 12-20. doi:10.1080/00224499.2014.1003773

[2] Semrush Blog. (2021). Top 100: The Most Visited websites in the US—2021 Top websites edition. Accessed on 24 May, 2021. Retrieved from https://www.semrush.com/blog/most-visited-websites/

[3] Pornhub Insights. (2019). The 2019 year in review. Retrieved from https://www.pornhub.com/insights/2019-year-in-review

[4] Castleman, M. (2018). Surprising new data from the World’s most popular porn site. Retrieved from https://www.psychologytoday.com/us/blog/all-about-sex/201803/surprising-new-data-the-world-s-most-popular-porn-site

[5] Mohan, M. (2020). ‘I was raped at 14, and the video ended up on a porn site’. BBC News. Retrieved from https://www.bbc.com/news/stories-51391981

[6] Kristof, N. (2021). Why do we let corporations profit from rape videos? New York Times. Retrieved from https://www.nytimes.com/2021/04/16/opinion/sunday/companies-online-rape-videos.html

[7] Lange, A. (2018). This woman says authorities doubted her sexual assault claim because she does porn. Buzzfeed News. Retrieved from https://www.buzzfeednews.com/article/arianelange/nikki-benz-porn-defamation-lawsuit-metoo#.ldPVz1Yg0

[8] British Board of Film Classification. (2020). Young people, pornography & age-verification. BBFC. Retrieved from https://www.bbfc.co.uk/about-classification/research

[9] Wright, P. J., Paul, B., & Herbenick, D. (2021). Preliminary insights from a U.S. probability sample on adolescents’ pornography exposure, media psychology, and sexual aggression. J.Health Commun., 1-8. doi:10.1080/10810730.2021.1887980

[10] British Board of Film Classification. (2020). Young people, pornography & age-verification. BBFC. Retrieved from https://www.bbfc.co.uk/about-classification/research

[11] Rothman, E. F., Beckmeyer, J. J., Herbenick, D., Fu, T. C., Dodge, B., & Fortenberry, J. D. (2021). The Prevalence of Using Pornography for Information About How to Have Sex: Findings from a Nationally Representative Survey of U.S. Adolescents and Young Adults. Archives of sexual behavior, 50(2), 629–646. https://doi.org/10.1007/s10508-020-01877-7

[12] Martellozzo, E., Monaghan, A., Adler, J. R., Davidson, J., Leyva, R., & Horvath, M. A. H. (2016). ‘I wasn’t sure it was normal to watch it’. London: NSPCC. Retrieved from https://learning.nspcc.org.uk/research-resources/2016/i-wasn-t-sure-it-was-normal-to-watch-it

[13] Martellozzo, E., Monaghan, A., Adler, J. R., Davidson, J., Leyva, R., & Horvath, M. A. H. (2016). ‘I wasn’t sure it was normal to watch it’. London: NSPCC. Retrieved from https://learning.nspcc.org.uk/research-resources/2016/i-wasn-t-sure-it-was-normal-to-watch-it

[14] Lange, A. (2018). This woman says authorities doubted her sexual assault claim because she does porn. Buzzfeed News. Retrieved from https://www.buzzfeednews.com/article/arianelange/nikki-benz-porn-defamation-lawsuit-metoo#.ldPVz1Yg0

[15] Lange, A. (2018). This woman says authorities doubted her sexual assault claim because she does porn. Buzzfeed News. Retrieved from https://www.buzzfeednews.com/article/arianelange/nikki-benz-porn-defamation-lawsuit-metoo#.ldPVz1Yg0

[16] Trafficking Victims Protection Act (TVPA) of 2000, Pub. L. No. 106–386, Section 102(a), 114 Stat. 1464. https://www.govinfo.gov/content/pkg/BILLS-106hr3244enr/pdf/BILLS-106hr3244enr.pdf

[17] Lanning, K. V. (2010). Child molesters: A behavioral analysis for professionals investigating the sexual exploitation of children. (No. 5). National Center for Missing & Exploited Children. Retrieved from https://www.missingkids.org/content/dam/missingkids/pdfs/publications/nc70.pdf

[18] International Centre for Missing and Exploited Children. (2017). Online grooming of children for sexual purposes: Model legislation & global review. ( No. 1). Retrieved from https://www.icmec.org/wp-content/uploads/2017/09/Online-Grooming-of-Children_FINAL_9-18-17.pdf

[19] Demand Abolition. (2018). Who buys sex? understanding and disrupting illicit market demand. Retrieved from https://www.demandabolition.org/wp-content/uploads/2019/07/Demand-Buyer-Report-July-2019.pdf

[20] Herrington, R., & McEachern, P. (2018). “Breaking her spirit” through objectification, fragmentation, and consumption: A conceptual framework for understanding domestic sex trafficking. Journal of Aggression, Maltreatment & Trauma, 27, 1-14. doi:10.1080/10926771.2017.1420723

[21] Fritz, N., Malic, V., Paul, B., & Zhou, Y. (2020). A Descriptive Analysis of the Types, Targets, and Relative Frequency of Aggression in Mainstream Pornography. Archives of sexual behavior, 49(8), 3041–3053. https://doi.org/10.1007/s10508-020-01773-0

[22] Bridges, A. J., Wosnitzer, R., Scharrer, E., Sun, C. & Liberman, R. (2010). Aggression and Sexual Behavior in Best Selling Pornography Videos: A Content Analysis Update. Violence Against Women, 16(10), 1065–1085. doi:10.1177/1077801210382866

[23] Fritz, N., Malic, V., Paul, B., & Zhou, Y. (2020). A Descriptive Analysis of the Types, Targets, and Relative Frequency of Aggression in Mainstream Pornography. Archives of sexual behavior, 49(8), 3041–3053. https://doi.org/10.1007/s10508-020-01773-0

[24] Bridges, A. J., Wosnitzer, R., Scharrer, E., Sun, C. & Liberman, R. (2010). Aggression and Sexual Behavior in Best Selling Pornography Videos: A Content Analysis Update. Violence Against Women, 16(10), 1065–1085. doi:10.1177/1077801210382866

[25] Daneback, K., Ševčíková, A., & Ježek, S. (2018). Exposure to online sexual materials in adolescence and desensitization to sexual content. Sexologies, 27(3), e71-e76. doi: https://doi.org/10.1016/j.sexol.2018.04.001

[26] Mikorski, R., & Szymanski, D. M. (2017). Masculine norms, peer group, pornography, facebook, and men’s sexual objectification of women. Psychology of Men & Masculinity, 18(4), 257-267. doi:10.1037/men0000058

[27] Foubert, J. D., Brosi, M. W., & Bannon, R. S. (2011). Pornography viewing among fraternity men: Effects on bystander intervention, rape myth acceptance and behavioral intent to commit sexual assault.18(4), 212-231. doi:10.1080/10720162.2011.625552

[28] Foubert, J. D., Brosi, M. W., & Bannon, R. S. (2011). Pornography viewing among fraternity men: Effects on bystander intervention, rape myth acceptance and behavioral intent to commit sexual assault.18(4), 212-231. doi:10.1080/10720162.2011.625552

[29] Foubert, J. D., & Bridges, A. J. (2017). What Is the Attraction? Pornography Use Motives in Relation to Bystander Intervention. Journal of Adolescent Research, 32(20), 213–243. https://doi.org/10.1177/0743558414547097

[30] Foubert, J. D., Brosi, M. W., & Bannon, R. S. (2011). Pornography viewing among fraternity men: Effects on bystander intervention, rape myth acceptance and behavioral intent to commit sexual assault.18(4), 212-231. doi:10.1080/10720162.2011.625552

[31] Foubert, J. D., & Bridges, A. J. (2017). What Is the Attraction? Pornography Use Motives in Relation to Bystander Intervention. Journal of Adolescent Research, 32(20), 213–243. https://doi.org/10.1177/0743558414547097

[32] Wright, P. J., & Tokunaga, R. S. (2016). Men’s Objectifying Media Consumption, Objectification of Women, and Attitudes Supportive of Violence Against Women. Archives of sexual behavior, 45(4), 955–964. https://doi.org/10.1007/s10508-015-0644-8

[33] Seabrook, R. C., Ward, L. M., & Giaccardi, S. (2019). Less than human? Media use, objectification of women, and men’s acceptance of sexual aggression. Psychology of Violence, 9(5), 536-545. doi:10.1037/vio0000198

[34] van Oosten, J., & Vandenbosch, L. (2020). Predicting the Willingness to Engage in Non-Consensual Forwarding of Sexts: The Role of Pornography and Instrumental Notions of Sex. Archives of sexual behavior, 49(4), 1121–1132. https://doi.org/10.1007/s10508-019-01580-2

[35] Wright, P. J., Tokunaga, R. S., & Kraus, A. (2016). A meta-analysis of pornography consumption and actual acts of sexual aggression in general population studies. Journal of Communication, 66(1), 183-205. doi: https://doi.org/10.1111/jcom.12201

[36] Rostad, W. L., Gittins-Stone, D., Huntington, C., Rizzo, C. J., Pearlman, D., & Orchowski, L. (2019). The association between exposure to violent pornography and teen dating violence in grade 10 high school students. Archives of Sexual Behavior, 48(7), 2137-2147. doi:10.1007/s10508-019-1435-4

[37] Goodson, A., Franklin, C. A., & Bouffard, L. A. (2021). Male peer support and sexual assault: The relation between high-profile, high school sports participation and sexually predatory behaviour. 27(1), 64-80. doi:10.1080/13552600.2020.1733111

[38]Mikorski, R., & Szymanski, D. M. (2017). Masculine norms, peer group, pornography, Facebook, and men’s sexual objectification of women. Psychology of Men & Masculinity, 18(4), 257-267. doi:10.1037/men0000058