Umbral femenino



Muchas de las consultas que recibimos por parte de mujeres casadas hacen referencia a la falta de orgasmo o a la dificultad en conseguirlo en las relaciones sexuales con sus maridos. Creemos que es importante el conocimiento de cómo es nuestra sexualidad, cómo es nuestra respuesta con nuestro marido, porque simplifica mucho las relaciones, y evita que la mujer se sienta como un bicho raro porque no siente nada o porque le cuesta mucho conseguir esa armonía en sus relaciones. O, al contrario, porque se excita con mucha facilidad.


Hay tanta diversidad en la manera de llegar al orgasmo como mujeres existen en la tierra. Dentro de todas estas variables, podemos diferenciar hasta tres grupos de umbrales. Uno bajo, otro intermedio y otro alto.


Primer grupo


Se trata de aquellas mujeres, que teniendo muy bajo umbral del orgasmo, se excitan y llegan a él con facilidad. Son un grupo muy pequeño, y aun dentro de él hay también diversidad de casos:

  1. Aquellas que lo consiguen con apenas una imagen erótica, sin estimulación física.

  2. Las que, además de la imagen erótica, con un simple movimiento de los músculos vaginales ejercen una pequeña presión sobre el clítoris, y también lo consiguen. (Ambas, si no se hacen acompañadas del marido, se pueden considerar masturbación, porque buscan e placer en solitario.)

  3. Aquellas que, teniendo unos preliminares intensos, sin estimulación genital, lo alcanzan.

  4. Por último, aquellas que, después de unos preliminares intensos, solo necesitan unos cuantos impulsos coitales.


Segundo grupo


Este es el grupo más numeroso, y comprende los siguientes subtipos:


  1. Aquellas mujeres que alcanzan el orgasmo sólo en la posición superior masculina, y tras un periodo algo mas largo de impulsos rítmicos.

  2. Aquellas que lo alcanzan sólo en la posición superior femenina, ya que esta proporciona una gran dosis de presión y estimulación del clítoris.

  3. Aquellas que necesitan una estimulación complementaria del clítoris por parte de su marido (además de que le hable con cariño, para que ella no se sienta mal por necesitar ese complemento).

  4. Constituyendo este grupo el más amplio sector de la población femenina, se encuentran las que reciben una estimulación oral y manual del clítoris, pudiendo alcanzar de esta manera el orgasmo y, en algunas ocasiones, más de uno.


Tercer grupo


  1. Las mujeres que, para conseguir un orgasmo, necesitan una excitación del clítoris prolongada e intensa.

  2. Las que solo mediante la masturbación consiguen el orgasmo, pero no con su marido. El uso de vibradores o aspiradores puede llevar a esa situación.

  3. Las que, aun recibiendo una intensa estimulación por parte del marido, hay casos en los que necesitan un vibrador o aspirador vaginal para alcanzarlo.

  4. Las que sufren una total inhibición de la expresión orgásmica (más o menos un 10 % de la población femenina).


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El saber cuál es el umbral de nuestros orgasmos, es decir, qué necesitamos para alcanzarlos, será de gran ayuda para nosotras mismas, ya que puede evitarnos llegar a pensar que tenemos alguna disfunción sexual. Además de las variables puramente físicas, dicha diversidad puede deberse a la gran influencia de factores psicológicos y culturales, tanto en la capacidad de tener orgasmos como en su inhibición.


¿Por qué desarrollamos este tema? Porque insistimos en la importancia del conocimiento de nuestra manera de vivir la sexualidad. Este nos ayudará a que los encuentros con nuestro marido sean de verdad, además de expresión de nuestro amor, momentos de disfrutar de ese placer que ha puesto Dios, por nuestra propia naturaleza, en la relaciones sexuales.


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