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El peligro del porno como educador sexual

«Padres: si no les enseñan a sus hijos sobre sexo, los sitios porno lo harán.» Fight The New Drug.

Los grandes sitios pornográficos se están convirtiendo en fuentes educativas para jóvenes que tienen dudas sobre cuestiones de sexo, ya que los padres no están cumpliendo con ese rol.

 

Para prestar atención

 

Hay algunas cuestiones que es importante recordar:

  1. Todas las personas —incluso sus hijos— están programadas naturalmente para sentir curiosidad sobre el sexo.

  2. Los niños —sí, incluso tus hijos pequeños y los preadolescentes— miran pornografía.

  3. Como probablemente ya saben, la pornografía no es el mejor medio para aprender sobre sexo.

 

Y, aun así, muchos de los sitios de pornografía están montando dentro de sus imperios sexuales portales digitales que ofrecen respuestas y recursos de aprendizaje sobre salud sexual y bienestar. Esto no es un sustituto saludable de las conversaciones reales y honestas con un adulto de confianza sobre sexo y sexualidad. Aquí está el porqué.

 

Tu hijo va a tener preguntas sobre sexo, tal como tú las has tenido en algún momento de tu vida. Esto es parte de ser humano y de crecer, y es algo que no debe ignorase, evitarse, ni de lo cual sentirse avergonzado. Más que eso, existe una oportunidad clave que probablemente sea una de las formas más efectivas de combatir los efectos dañinos de la pornografía y una forma de luchar por el amor: hablar con tu hijo de manera abierta, íntegra y honesta sobre el sexo. Y esto incluye abordar sin rodeos las preguntas que puedan tener sobre sexo y pornografía.

 

¿La alternativa es que los sitios pornográficos enseñen sobre sexo?

 

La industria del porno sabe que los niños y jóvenes que tienen dudas sobre cuestiones sexuales no suelen sentirse cómodos como para hablarlo con sus padres. Por ello, los principales sitios pornográficos que ofrecen lo que parecen recursos educativos legítimos y respaldados por la ciencia pueden aparentar ser una opción atractiva para sus consumidores, ¿verdad? (Nota: uno de los sitios porno más importantes literalmente lanzó un centro de bienestar sexual).

 

Especialmente porque muchos de los sitios de pornografía más populares han admitido que el porno en sí no es exactamente educativo en términos de salud y desarrollo sexual, y lo ofrecen como la razón por la que se están embarcando en brindar herramientas de «educación sexual» en su sitio como un servicio al público. Esto, por supuesto, está justo al lado de su contenido pornográfico obsceno. Pero es más complicado que simplemente ofrecer una “ayuda” a consumidores ingenuos y curiosos.

 

¿Qué pasa cuando un sitio que recibe millones de visitas todos los días por videos que muestran prácticas sexuales dañinas y hasta abusivas, y contenido violento (real o ficticio, aunque ¿cómo puedes diferenciarlo?) se convierte en una fuente de autoridad sobre temas sexuales para chicos que ni siquiera deben tener la edad suficiente como para ver la mayoría de lo que está publicado en ese sitio?

 

No solo es una contradicción: es básicamente una trampa. Como ya sabemos, lo único que le importa a la industria pornográfica es el dinero. Ofrecer un «centro de bienestar sexual» legítimo, como lo llama Pornhub, es en realidad una versión más inteligente de su poco discreta campaña «Clean the beach» (“Limpia la playa”).

 

Los riesgos de dejar que la pornografía enseñe sobre sexo

 

No hace mucho tiempo, en el popular programa de televisión “The Doctors”, expertos se sentaron para debatir sobre esta creciente tendencia de sitios de pornografía que ofrecen recursos de aprendizaje para la salud y la sexualidad. La Dra. Nita Landry expuso la verdadera intención de toda esa farsa.

 

«Si miramos el panorama general, se trata de dinero», afirmó la obstetra/ginecóloga, y agregó que, si bien sabemos que los padres a menudo se quedan cortos cuando se trata de enseñarles a sus hijos sobre sexo, «la industria del porno está capitalizando nuestros fracasos y están diciendo ‘Oye, ven aquí, tus padres no entienden, pero aquí te educaremos, y si haces clic en uno de esos enlaces en el sitio, está bien, pero mira también todos estos buenos datos tenemos’, y al hacer eso, creo que están tratando de agregar una capa legítima a la industria del porno, creo que están tratando de construir una base para establecer confianza y realmente están tratando de atraer a más y más adolescentes para construir una relación más sólida con ellos».

 

Sí: también desenmascaró sus trucos de marketing. “El hecho es que Pornhub, y otros sitios de pornografía no pueden tener las dos cosas. Si bien esto parece ser una movida para tratar de constituir una fuente confiable de consejos sexuales y bienestar sexual, seamos realistas: este intento de promocionarse como una organización que puede ser un sitio integral al que puede acceder cualquier persona para obtener consejos sexuales demuestra que no se detendrán ante nada para atraer a esta generación a su sitio y hacerles pensar que ver pornografía es un pasatiempo normal, inofensivo e incluso ‘educativo’”.

 

La pornografía no es educativa

 

La pornografía no puede ser maestra de la credibilidad del bienestar sexual, a pesar de que ya es un mal sustituto. Los padres pueden, al menos, ser tan dinámicos y receptivos como estos grandes sitios de pornografía para responder a las preguntas que tienen los niños, las cuales suelen ser muy reales, naturales y curiosas.

 

Básicamente, cuando se trata de sexo y amor, la pornografía es una mala representación, sobre todo dañina y fantástica. ¿Por qué deberíamos permitir que esta industria enseñe a nuestros hijos sobre sexo? Después de todo, “enseñar educación sexual” es una categoría popular de la pornografía real en sí misma, por lo que las barreras entre el contenido legítimo de bienestar sexual y la pornografía real son, en el mejor de los casos, líneas muy borrosas.

 

De todos modos, eso podría no modificar el hecho de que la pornografía se está convirtiendo en un educador de todo lo relacionado con el sexo. Como se informó en “The Telegraph”, los investigadores australianos Maree Crabbe y David Corlett, al citar su informe sobre la pornografía como un reemplazo de la información adecuada para muchos jóvenes, dijeron: “La pornografía se ha convertido en un mediador cultural en la forma en la que los jóvenes entienden y experimentan el sexo… La pornografía es nuestro educador sexual más destacado”.

 

En el debate que se dio en “The Doctors”, el psiquiatra Domenick Sportelli mencionó que los estudios muestran que cuando “un niño en la adolescencia consume pornografía, hay una mayor posibilidad de que desarrollen de manera temprana un comportamiento sexual peligroso, y además crean un concepto de sí mismos muy mediocre”.

 

¿Y los sitios pornográficos? Ellos lo saben. Saben que no deberían enseñarlo, pero establecerse como un “servicio público” para enseñar a los jóvenes sobre sexo, o decir «bueno, alguien tiene que hacerlo» es simplemente falso. Es como la industria tabacalera, que financia y promueve campañas sobre cómo dejar de fumar. Entonces, ¿cuál es la solución?

 

Los padres pueden ser un refugio seguro

 

El hecho de que tu hijo se tope con contenido pornográfico, ya sea de forma intencional o no, es algo que va a ocurrir. ¡Pero que no cunda el pánico! La respuesta que dan los padres ante esos momentos es lo que más importa, porque es lo que más se puede influenciar. Simplemente, como padre, si enseñas a tus hijos sobre el tema, la industria no tiene ese argumento para volverlo en tu contra.

 

Esto puede parecer de sentido común, pero hay algo más. Esta es una industria de miles de millones de dólares que busca ganar la confianza de mentes nuevas y curiosas para ofrecerles respuestas legítimas a sus preguntas en un espacio digital donde se sienten, de manera inexacta, seguras y a salvo de los juicios de compañeros y padres. Esta táctica para convertirse en un “espacio seguro” mientras peligrosamente enmarca la información de salud sexual justo en el medio del tipo de material que la contradice es un problema. Sin mencionar que los sitios de pornografía son conocidos por recopilar datos para saber cómo atraer mejor a su nuevo cliente, que con suerte será un espectador de por vida.

 

En una situación ideal, un niño se sentiría libre de contarles a sus padres lo que oyó en el patio de recreo o lo que encontró en la computadora por accidente. A menudo, pueden tener demasiado miedo para decir algo, y el tema no se planteará.

 

Que es lo que tú puedes hacer como padre

 

Creemos que es importante que los padres hablen con sus hijos sobre lo que es el sexo y la pornografía, y que hagan que estas conversaciones sean continuas, abiertas, honestas y con amor. Inculcar un miedo total a la pornografía en un niño pequeño puede funcionar por un corto tiempo, pero no es una ayuda a largo plazo para mantener las líneas de comunicación abiertas.

 

Seamos realistas: si los niños sienten que sus padres están abiertos a escuchar sus problemas o preguntas, será más probable que aborden el tema cada vez que surja en lugar de ocultar su curiosidad y buscar respuestas por sí mismos en los lugares equivocados.

 

Como también dijo el Dr. Sportelli en el episodio de “The Doctors”: “¿Cómo combatimos eso? ¿Sabes lo que hacemos? Hablamos con nuestros hijos, les quitamos la vergüenza, les hablamos antes de que sea un problema, les decimos ‘escuchen, no queremos que visites estos sitios web’. Pero si te enfrentas con algo así, o si encuentras algo en el historial de tu navegador, vas a ver a tu hijo y le dices ‘oye, parecía que estabas visitando algunos sitios, ¿por qué no hablamos de eso? ¿Tiene alguna pregunta al respecto?’ No dejes que se avergüencen y eso resuelve todo el problema».

 

Cuanto más enseñen los padres y más hablen con sus hijos de una manera segura sobre sexo y pornografía, libre de vergüenza, de manera honesta, sincera y empática, más fuertes serán nuestros hijos para resistir los sitios de pornografía, ya sea por su contenido explícito o sus recursos educativos.

 

La salud sexual y la sexualidad, y el tema en general, así como la naturaleza y la existencia de la pornografía en sí, son conversaciones en las que los padres deben aprovechar la oportunidad y negarse a permitir que sus hijos se sientan como si el único lugar en el que realmente aprenderán es en línea, en la pestaña de su sitio porno favorito.

 

* * *

 

La crianza de los hijos ya es bastante difícil de navegar y, afortunadamente, hay comunidades de apoyo y recursos disponibles. A continuación, tenemos una lista no exhaustiva de varios recursos para padres que se preparan para hablar sobre pornografía con sus hijos. Debido a que esta no es una lista completa, no dudes en buscar más recursos que se adapten a tus necesidades específicas o a tu ubicación.

 

https://educateempowerkids.org/

https://www.defendyoungminds.com/

https://www.culturereframed.org/parents-program-on-porn-hypersexualized-media/

 
 

ORIGINAL:

https://fightthenewdrug.org/teach-your-kids-about-sex-so-porn-wont/

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