Desajustes sexuales en el matrimonio



Muchas veces nos preguntan “¿qué pasa con el sexo al cumplir años?”. Es lógico que sea una preocupación de los matrimonios jóvenes. Al principio, todo suele ir relativamente bien. La atracción es grande, se ha vivido la espera —en muchos casos—, las hormonas están a tope, los cuerpos son jóvenes y bonitos y todo esto hace que, en principio, no haya nada que impida tener esas relaciones con ganas y en cualquier momento. Es verdad que hay que irse acoplando y descubriéndose el uno al otro. Pero la falta de experiencia se suple con las ganas. Y los que tienen experiencias anteriores, con otras personas, tienen también que irse conociendo, ya que cada persona es única e irrepetible y su forma de vivir el sexo también.


Sin embargo, el tiempo pasa y las preocupaciones aumentan, con lo que pueden empezar los desajustes sexuales. Estos son generalmente inevitables, e incluso necesarios para ir mejorando la complementariedad sexual. ¿Qué origina esos desajustes? Hoy hablaremos de cuatro que nos parecen más habituales.



#1 Los hijos


La forma de vivir la paternidad y maternidad puede ocasionar enfados que hacen distanciarse a los esposos. También las enfermedades hacen que se vuelque la pareja en los hijos, y que se deje de lado el sexo. El no encontrar el momento de estar solos.


#2 La economía


La hipoteca, los gastos regulares de la casa, el desempleo de uno o de los dos, las falsas expectativas económicas antes de casarse, los trabajos que son exigentes y llevan a estar agotados… Todo esto hace que la pareja esté “apagando fuegos” y, sin darse cuenta, se olvidan el uno del otro. En este contexto, proponer tener relaciones puede parecer inapropiado.


#3 La familia extensa


Son los abuelos, padres de cada uno, cuñados, hermanos, sobrinos, etcétera. Son personas que vienen con nuestro cónyuge. Muchas veces sin querer, generalmente acaban metiéndose en la vida del matrimonio y originando problemas, opinando de temas que solamente son de la incumbencia de la pareja. Muchas veces, queriendo ayudar, pueden poner trabas a la relación. Cada uno de la pareja debe marcar las líneas rojas para su familia biológica.


#4 Diferentes formas de desear los encuentros íntimos


Muchas veces, con el tiempo, los gustos y deseos van cambiando. Por ello, se pueden provocar malos entendidos.


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Todos estos desajustes son llamadas de atención y también proponen instancias de maduración personal. Cuando se van solucionando estos problemas u otros, el matrimonio se vaya uniendo; los esposos se van conociendo mucho más. Con ello, las relaciones íntimas también mejorarán y serán más satisfactorias que las del principio, por conocerse mejor y haber más complicidad. No se debe pensar que este tipo de relaciones solo es para cuando se es recién casados. Esto es un grave error, muy extendido, y puede ser que se piense así por comodidad o por pensar que la atracción sexual se acabó.


Por el contrario, está comprobado que, cuando se han superado estos desajustes con éxito, la probabilidad de llegar al orgasmo por parte de la mujer aumenta. Se siente confiada, deseada y comprendida, y eso facilita mucho su relajación de la mujer su consecuente llegada al orgasmo.


En pocas palabras, digamos que las relaciones sexuales deben mejorar con el tiempo, y que renunciar a superar esos desajustes —por otro lado, inevitables— hace que los esposos se separen sin darse cuenta. Mejorar en el conocimiento de los gustos sexuales de cada uno hacen las relaciones sexuales mejoren con el tiempo, al contrario de lo que se dice.


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