8 mitos sobre la castidad



Muchos rechazan tajantemente la castidad porque desconocen qué implica. Otros la rechazan porque implica voluntad y un cambio en el corazón. Por ello, al creer que esto es imposible, la atacan y minusvaloran. Hoy quiero hablar de 8 cosas que no son la castidad.


#1 Represión


La castidad no es represión de mis deseos, ni si quiera de mi impulso sexual. Sí: la castidad no es hacer oídos sordos a mi deseos o impulsos, sino que implica saberlos expresar de una manera acorde al amor. Reconocerlos, aceptarlos y encauzarlos ⎯o sea, darles cauce.


#2 Solamente abstinencia


Dependiendo del estilo de vida, implica abstinencia…, ¡pero no es solo eso! Implica mucho más. Efectivamente, implica abstenerse del acto sexual cuando las condiciones no están dadas: cuando aún no hay un compromiso libre, total, fiel y abierto a la vida ⎯como el matrimonio⎯, cuando la dignidad de la persona está en riesgo de ser despreciada… Pero no es solo abstinencia, no son sinónimos. En el punto # 4 hablaremos más de esto.


#3 Una imposición


Nadie te obliga a ser casto, es algo que, por concebirlo como una virtud valiosa por medio de su inteligencia, la persona entera elige libremente, tras lo cual decide vivir según el estilo de vida que propone. Cuando veamos lo que sí es la castidad entenderás que vale la pena vivirla.


#4 Solo para los solteros


Curioso, ¿eh? Así como lo lees, la castidad no es solo para los solteros o parejas de novios, también los matrimonios están llamados a la castidad. Por eso en el segundo punto decíamos que depende del estilo de vida. Un matrimonio está llamado a ser casto incluso en el abrazo esponsal.


#5 Algo del pasado


La castidad no es algo del pasado, algo que mis tatara-tatara-tatara abuelos querían vivir y que ya no aplica para nuestra generación. Muchas personas actualmente luchamos día a día por vivir la castidad. Caemos, nos levantamos, volvemos a caer y nos volvemos a levantar. Pero la lucha sigue presente.


#6 Algo que se da de la noche a la mañana


Salvo casos extraordinarios dados por Dios, la castidad es un camino, un constante andar ⎯incluso de toda la vida⎯ en donde se vale caer, pero no quedarse en el suelo.


#7 La castidad no es solo ser virgen físicamente


Es decir: hay personas que luchan día a día por vivir la castidad, y que han perdido ya su virginidad física por algún error del pasado. Pero siempre existe la segunda virginidad: un proceso de reparación de mi persona y de compromiso con el amor verdadero. También hay personas que aún son físicamente vírgenes, pero que no buscan vivir la castidad.


#8 Evitar las relaciones sexuales… y permitir todo lo demás


Muchas parejas de novios creen que basta evitar las relaciones sexuales, pero la castidad no se trata de eso, no es solo eso. Según san Juan Pablo II, a castidad es: “(la) energía espiritual que sabe defender el amor de los peligros del egoísmo y de la agresividad, y sabe promoverlo hacia su realización plena” (Familiaris Consortio, 33).


Es decir: la castidad protege al amor de dejar de ser amor. Protege a la persona de ser usada y rebajada a nivel de objeto sexual, motiva al amor a crecer, a ser más puro, custodia de la agresividad y del egoísmo. La castidad ayuda a que la capacidad de entregarnos totalmente en el amor sea posible.


Por esa razón, incluso los casados están llamados a vivir la castidad, porque su vivencia permitirá un amor más profundo, auténtico y puro. Por esa razón, no es sólo abstenerse o evitar el acto sexual y permitir lo demás, porque la castidad implica amar tanto, pero tanto a la otra persona que deseas expresar ese amor como ella se merece. Como su dignidad lo requiere: haciéndole saber que es valiosa, que no es un objeto, sino una persona digna de ser amada.


* * *


Hoy, que tanto se busca que la mujer no sea “cosificada”, debe salir a relucir la virtud de la castidad, una verdadera joya cuando se trata de las relaciones interpersonales ⎯y de las relaciones conmigo mismo⎯, una verdadera herramienta que permitirá a los valientes amar cada día más y mejor.


La castidad no es una lista de “nos”, sino una lista de “síes”. Qué si puedo hacer para amarte mejor, de qué forma te puedo expresar mi cariño para crecer en el amor que nos tenemos. Todo ello, destacando ante todo la búsqueda de tu mayor bien, tu dignidad, tus fines, y el hecho de que eres una persona.



Para conocer más acerca de mi contenido o por alguna consulta, puedes buscarme en Instagram: @soybernardod y @amoryresponsabilidad


Con amor, Bernardo.