El valor de la renuncia



El día de hoy queremos hablarles sobre un hecho que conlleva mucha humildad: la renuncia. Renunciar implica sabernos incapaces de estar en algún sitio o seguir haciendo alguna actividad. Y, si quieres ser más feliz en tu día a día, te recomendamos renunciar en gran medida a ti mismo. ¿Qué renuncias debemos hacer para emprender este camino?


Renunciar a un pasado que nos atrapa


Se trata de mirarnos profundamente y agradecer todo lo ocurrido, sabiendo que lo vivido tiene un sentido más transcendental de lo que imaginamos.


Renunciar a viejos hábitos que nos sacan libertad


Puede ser pasar toda la tarde mirando videos, o acumular pilas y pilas de papeles que lo único que nos hacen es restar energía. Pero te invitamos a que identifiques esos hábitos que te arrastran hacia abajo, y los abandones.


Renunciar a la creencia de que todo lo sabemos


A veces, el de al lado puede enseñarnos algo significativo. Aunque sea más pequeño que nosotros, aunque tenga menos estudios… Porque la sabiduría va más allá de cualquier categoría.


Renunciar a nuestras propias fuerzas


Esta es, sin duda, la renuncia más importante, y te diremos por qué. Si lo que nos mantiene en pie es el esfuerzo sobrehumano que hacemos, en algún momento llegará un punto de quiebre. Aunque duela aceptarlo, muchas veces no seremos capaces de afrontar los retos del día a día. Por ello, debemos confiar en Dios y en su fuerza omnipotente, y así seremos capaces de renunciar a nuestra propia fuerza.


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Renunciar es un salto de fe, de valentía. Si sigues estas renuncias, sobre todo la última, descubrirás cuán liberador puede ser.


Con cariño, Los Nandos

@nandeando