4 consejos para manejar los celos



Los celos en la pareja suelen generar un impacto negativo en ambas personas; es muy importante conocer algunos aspectos del tema antes de entrar en los consejos. Imaginemos la alarma de una casa: está diseñada para protegerla de cualquier persona que pudiera representar una amenaza. Qué alivio saber que, ante algún peligro, se activará este mecanismo, ¿cierto? Ahora imaginemos que esta alarma tiene un falso contacto y se activa frecuentemente aun cuando no hay una amenaza real. Esto podría generar serios problemas: angustias y preocupaciones innecesarias, estar alerta todo el tiempo, inseguridad inclusive dentro del hogar, desgaste emocional, algún cambio en nuestra conducta, entre otros. ¿El problema es que hay una alarma en la casa? ¡No! El problema es que esta alarma no está funcionando adecuadamente.

Algo similar sucede con los celos. Estos existen para proteger una relación de una amenaza, y son algo natural y normal. Todos los hemos sentido alguna vez. Sin embargo, el problema es cuando esta respuesta se pone en marcha ante una amenaza que no es real. En ese momento, al igual que en el ejemplo de la alarma, hay muchas consecuencias negativas, pero es importantísimo saber que la otra persona también se ve altamente afectada. Esto puede llevar a que se deteriore la relación al punto de, eventualmente, llevarla a su fin. Es decir, los celos, cuando son disfuncionales —se activan ante falsas amenazas— terminan por ocasionar precisamente lo que tratan de prevenir: dañar a la pareja y la relación.

Si estás pasando por esto, sabemos que lo que más te interesa es cuidar tu relación y que no tienes intención de dañar a tu pareja. Durante un tiempo, cuando estuvimos a distancia en nuestro noviazgo, pudimos experimentarlo en carne propia, y queremos compartirte algunos tips que creemos que pueden ayudarte.

1. Cuestiona tus alarmas

Por lo antes mencionado, en primer lugar, es de suma importancia tratar de identificar por qué se activó nuestra alarma de celos. Así será más fácil saber si tiene algún fallo. Para eso, te sugerimos hacerte las siguientes preguntas:

1) ¿Qué fue lo que sucedió? (los hechos tal cual pasaron, sin interpretaciones tuyas) ¿Qué significa eso que pasó para mí? ¿Tengo certeza total de que esa interpretación es la correcta, o hay alguna otra posible explicación? Muchas veces damos por hecho cosas que pensamos que al final resultan ser muy distintas en la realidad.

2) ¿Qué tan frecuentemente se activa mi alarma de los celos?

3) Veamos un poco de tu pasado. En relaciones pasadas, ¿me sucedía lo mismo? De no ser así, ¿por qué considero que esto me sucede con mi actual pareja? ¿Tengo motivos para desconfiar de él o ella?