3 mentiras que nos impiden amar



Por: María del Castillo*


El amor es el gran tema de cualquier época. Nunca pasa de moda porque, en realidad, es lo que todos buscamos.


Frecuentemente vemos cómo las conductas tienen como base la búsqueda del amor, en cualquiera de sus versiones: reconocimiento, contacto físico, tiempo de calidad, cuidado en detalles o actos de servicio… Seamos conscientes de ello o no, el fin último de todo acto es dar o recibir amor.


Buscamos ser amados de forma instintiva, entre otras razones, porque el amor correspondido es uno de los elementos que mayores beneficios psicológicos y bienestar nos proporcionan. Cuando nos sentimos amados, estamos más contentos y de mejor humor, nos sube la autoestima, nos sentimos con mayor energía para las actividades diarias y más proclives a ilusionarnos, etcétera.


Sin embargo, cuando el amor no madura de modo adecuado, puede terminar provocando los mismos perjuicios que cualquier otra conducta dañina. Entonces, suele ocurrir que, ante la necesidad permanente de estar con la otra persona, aparecen los celos, que nos quitan la paz y agobian a nuestra pareja. También sucede que queremos fusionarnos con el otro, para no perderle, para sentir la seguridad de que nunca nos abandonará.


Estas y otras creencias irracionales provocan que desarrollemos un apego emocional insano hacia el otro, poniendo en riesgo la salud de la relación que mantenemos. Por ello, es necesario revisar aquellas mentiras sobre el amor que quizás nos hemos creído, y que de una u otra forma condicionan nuestra vida.


Estas son algunas mentiras en torno al amor:


1. “Cuando tienes pareja, pierdes libertad”