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Día: mayo 26, 2026

Pedir perdón y perdonar bien

En la vida en pareja siempre habrá momentos buenos y malos. Es decir, momentos en los que cometemos errores y, entonces, nos sentimos dolidos. Esto no es una lucha de uno contra otro en la que gana el que tiene más razón.

Gana vuestra relación cuando, tras cometer un error, se sabe reparar a tiempo. Lo importante no es ganar, es saber reponeros y volver a estar bien.

Lo que NO es pedir perdón

Hay muchas maneras de pedir perdón. Unas son verdaderas y las otras no. No son verdaderas, por ejemplo, cuando se dice «perdón» meramente por cumplir sin que haya un sentimiento profundo, o cuando se busca una excusa que lo justifica: «perdón que te dijera eso, pero es que estaba cansado», o cuando se devuelve la culpa: «… pero tú también» o cuando se minimiza el daño «… aunque tampoco es para tanto…».

Lo que sí es pedir perdón

Sí es verdadero el perdón cuando se dan cuatro características:

  1. se reconoce el daño realizado («he hecho esto y te ha dolido»),
  2. se asume la responsabilidad por haberlo cometido («reconozco que me he equivocado»),
  3. se valida cómo se puede haber sentido el otro, porque nos ponemos en su lugar («entiendo cómo te has podido sentir»)
  4. y, finalmente, se muestra la intención de reparar («intentaré no volverlo a hacer»).

En realidad, es mucho más profundo que esta enumeración y es, a la vez, mucho más real: si te duele de verdad se reconoce lo que se ha hecho.

Se entiende lo que el otro puede haber sentido. Se reconoce el error y, como consecuencia, se pide perdón y se apoya con la propuesta firme de no volverlo a cometer.

Se resumiría en una frase muy sencilla: «me he equivocado, lo siento de verdad, perdón, no volverá a ocurrir».

No todos pedimos perdón de igual modo

Dicen los expertos que hay muchas maneras diferentes de pedir perdón. Se diría que, igual que hay diferentes leguajes de amor, también hay diferentes lenguajes de perdón.

Además, hay que sabérselos. Cada persona es diferente y cada uno tiene su lenguaje. E igual que con los lenguajes del amor. Aquí es importante adaptarse al lenguaje de perdón del que lo necesita y decirlo en su propio lenguaje, no en el nuestro, para que llegue y surta efecto.

Perdonar no es olvidar sin más

Muchos dicen (y yo lo he dicho muchas veces) que perdonar supone también olvidar. Perdonar no es dejar que pase el tiempo y cubra el error como si nada hubiera pasado. No es olvidar como si no existiera.

El error es el error y la herida es la herida. Tendrá que curar y podrá curarse, pero es necesario que haya rectificación, perdón y…. muchas veces también tiempo. ¡Ah! Y olvidar no significa que no haya que aprender, para saber qué pasó y que no vuelva a ocurrir.

Aceptar el perdón

El perdón es cosa de dos. Es importante aprender a pedir perdón, pero muchas veces se olvida que es igual de importante saber aceptarlo: perdonar. Las dos partes son importantes.

El que acepta el perdón no continúa castigando al otro eternamente, no vuelve a sacar el tema en cada discusión, no deja la herida abierta ni la vuelve a abrir a su antojo cada vez que le interesa. Si no se acepta el perdón la relación se queda en estado de bloqueo, la herida se queda abierta.

El perdón no se impone

El perdón, finalmente, no puede imponerse, tiene sus tiempos y tiene sus ritmos. Hay personas que son capaces de perdonar rápido y otras que necesitan mucho tiempo para sanar y olvidar de verdad. Por eso, no puede imponerse la aceptación de perdón. Puede sugerirse y puede animarse, pero muchas veces se necesita tiempo.

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Las parejas sanas no son las que no cometen errores, no son las que no discuten nunca. Son las que saben rectificar y reparan antes, en cuanto se dan cuenta del error.

Entonces, viene la petición expresa de perdón y la manifestación expresa también de que se ha perdonado: «Perdón, me he equivocado, entiendo que te haya dolido, te pido perdón y espero que no vuelva a ocurrir» – «No te preocupes, todos nos equivocamos. Es cierto que me ha dolido, pero mi amor por ti está por encima de los errores que los dos podamos cometer.»