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Día: abril 17, 2026

Las causas de la infertilidad

¿Y si te dijera que muchas veces la “infertilidad de origen desconocido” tiene nombre… pero no se está buscando bien? Porque no, que no aparezca en las pruebas básicas no significa que no haya una causa.

1. La ovulación

De hecho, una de las cosas que más se pasan por alto —y que más veo en consulta— son los defectos de la ovulación. Y aquí viene lo importante: ovular no es solo “tener regla” o “tener un test positivo de ovulación”.

Puedes estar ovulando… pero mal. Desde el enfoque de Napro, vemos patrones que en medicina convencional muchas veces ni se miran:

  • óvulo inmaduro
  • óvulo retenido o ausente
  • folículo luteinizado que no se rompe (sí, parece que ovulas… pero no sale el óvulo)
  • ruptura tardía del folículo
  • ruptura parcial
  • ciclos sin folículo (afolicularismo)
  • Folículo luteinizado

Ahora nos ponemos específicos. Existe algo llamado folículo luteinizado no roto, donde hay señales hormonales de ovulación… pero el óvulo nunca se libera. Y eso puede pasar completamente desapercibido en estudios habituales.

Es decir: todo “parece normal”, pero el embarazo no llega. Y claro… a eso se le acaba llamando “origen desconocido”. Pero no es desconocido. Es no estudiado en profundidad.

Porque si el folículo no se rompe bien, no hay ovulación real. Y esto es una de las causas de infertilidad menos investigadas en la práctica convencional, aunque puede estar ahí, ciclo tras ciclo.

***

Cambiar esta mirada lo cambia todo. Porque cuando dejas de aceptar el “todo está bien” como respuesta final… empiezas a encontrar piezas que sí encajan.

  •  Tu cuerpo no funciona “porque sí”
  •  Siempre hay un por qué (aunque aún no lo vean)
  •  Y entenderlo abre opciones reales

Si alguna vez te han dicho que tu infertilidad es “de origen desconocido”… quizá solo necesitas que miren más allá.