6 tips para vivir la castidad



Hoy en día, muchos creen que el noviazgo no cuenta, que es una etapa pasajera y, por lo tanto, es irrelevante la manera de vivirlo. Por el contrario, nosotros estamos convencidos de la importancia de este tiempo, pues es la base del matrimonio. ¡Es el discernimiento sobre la manera en que se vivirá la vocación al amor por el resto de la vida!

Con esto en mente, prepararse para un futuro matrimonio comienza desde el noviazgo, inclusive si el matrimonio finalmente se da con una persona distinta, pues cada noviazgo deja huella en la persona y en su manera de amar. Karol Wojtyla nos deja grandes enseñanzas sobre esto: ¿Cuál es la mejor manera para vivir plenamente? Amando. Por lo tanto, cuando se busca tener un noviazgo pleno, la mejor manera es amando. Pero, ¿cómo lograrlo?

Bueno, una clave es ejercitar la virtud de la castidad. Ésta libera al amor de una actitud de uso. En la exhortación “Familiaris Consortio”, Juan Pablo II dice: “La castidad no significa absolutamente rechazo ni menosprecio de la sexualidad humana: significa más bien energía espiritual que sabe defender el amor de los peligros del egoísmo y de la agresividad, y sabe promoverla hacia su realización plena.” ¿Quién no quiere esto para su relación? ¡Nos ayuda a vivir el amor como tanto anhelamos!

Habiendo recordado brevemente el verdadero sentido de la castidad, aquí te dejamos algunos tips para lograr vivirla en el noviazgo:

1. Ambos deben querer vivirla

Es muy poco probable que una pareja logre vivir la castidad en el noviazgo si solamente uno de los dos está interesado en hacerlo. De hecho, esto puede resultar en complicaciones, discusiones y distanciamiento, por lo cual recomendamos ampliamente hablar de este tema. La castidad puede traer beneficios tanto a la relación como a la persona individualmente. Por ejemplo, la castidad ayuda a mejorar la forma de mirar y de tratar al otro.

La castidad implica a toda la persona: cuerpo y alma; inteligencia, voluntad y afectos. Es fundamental que ambos estén conscientes de esto y estén dispuestos a ejercitar esta virtud para que puedan vivirla en el noviazgo. Comparte con tu pareja tus ganas de vivir la castidad, así como todos esos sueños que buscas en tu vida personal y en pareja, pues estos sueños serán como faros de luz que los ayuden a sobrellevar las dificultades y llevar su relación a puerto seguro.

2. Identifiquen y eviten las “zonas de peligro”

Existen situaciones y ambientes que pueden representar una zona de peligro, y hay también otras que pueden ser de gran apoyo para vivir la castidad. Es importante reconocer ambas para, por un lado, evitar aquellas que son un riesgo; y, por el otro, procurar las que son beneficiosas.

Recordemos las películas románticas que hemos visto. Ahora imaginemos la escena perfecta donde el protagonista corre bajo la lluvia solamente para llegar a los brazos de su novia exclamando cuánto la ama. Por supuesto, ahí empieza una gran escena de amor. Hollywood tiene una extraordinaria habilidad para convertir todo momento romántico en una encuentro sexual.  Al terminar la película, es probable escuchar a alguien suspirar: “quisiera vivir un amor así”. Ahí está el dilema, ¿fue esto amor o simplemente se dejaron llevar?

Dejarte llevar puede sonar como la gran aventura del amor, pero garantizamos que no existe mayor aventura en el amor que la verdadera entrega (Libre, Total, Fiel y Fecunda). Imaginen poder revivir esta escena con una persona con quien sienten seguridad, paz, confianza, certeza de que pone el verdadero bien de ustedes por encima de todo. Las historias de amor de Hollywood están hechas para durar dos horas. Tú estás hecho para vivir una que dure toda la vida. Por eso, propónganse no encontrarse en situaciones que saben aumentarán el riesgo de poner el placer por encima del amor.

3. Hablen de sus dificultades

Los gustos de uno no siempre son los gustos del otro. Probablemente mi pareja nunca se enteraría de cuál es mi deporte o comida favorita a menos de que se lo expresara. Tampoco puede adivinar qué no me gusta hacer o qué me da miedo. Esto mismo pasa en la dimensión física de nuestra relación: cómo nos gusta que nos abracen, qué efecto tiene en nosotros cierto tipo de besos, muestras de cariño o inclusive conversaciones. También los días en los que uno se siente más vulnerable, pues la sensibilidad genera que el impulso sexual esté a flor de piel.

Cuando se está luchando por vivir la castidad en el noviazgo, es sumamente importante comunicar estos aspectos. ¿Por qué? Porque de ese modo podrán realmente ayudarse entre sí y no ser obstáculo para el otro. Al compartir este tipo de cosas, se necesitará honestidad y respeto, pues será crucial que esta información no se use en contra del otro para aprovecharse o provocar situaciones de tensión sexual. Juntos pueden apoyarse y fortalecer una mirada y actitud en donde el placer sexual se subordine al amor.

4. Señales para evitar perder el control

En artículos anteriores hemos platicado sobre lo mucho que ayuda tener señales en la pareja. En cuanto a la castidad, algo que nos ayudaba a nosotros antes de casarnos —cuando sentíamos que la situación comenzaba a ser difícil de sobrellevar— era trazar con el dedo una cruz en el brazo del otro (este es simplemente un ejemplo, cada pareja puede definir su propia señal). De este modo le estábamos diciendo: “Hey, siento que esto se nos está saliendo de las manos.”

Hacer esto era nuestra manera de traer a nuestra mente aquellos faros de luz que mencionamos en el punto uno, de bajar los pies al piso y centrarnos.

5. Cuida las imágenes que consumes

Como mencionamos al inicio de este artículo, la castidad transforma lo profundo de la persona: cómo se ve a sí misma y a los demás. Por eso, recomendamos cuidar el contenido que te rodea, tanto en redes sociales como en películas, series, conversaciones.

La imaginación nos puede llevar lejos y hasta hacernos sentir de una manera que no queremos. Todo lo que entra por tus ojos y oídos puede tener un impacto fuerte en el resto de tu cuerpo y en tu corazón. Rodéate de aquello que aporte a una visión total del otro; es decir, que te ayude a valorarlo y afirmarlo como persona, y no sólo en atención a su cuerpo.

6. Oración

Hay diferentes maneras de ejercitar la castidad, pero definitivamente es una virtud que también se alcanza de rodillas, en oración, pidiendo a Dios por esa transformación profunda del corazón que reoriente nuestros deseos.

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La castidad será esa pieza crucial para que ustedes vivan el amor como lo sueñan. Dará un giro maravilloso, no únicamente a su noviazgo, sino a la relación que tienen con todas las demás personas. Será normal enfrentar dificultades, pero ese proceso de ir creciendo juntos permitirá esa transformación que tanto desean. ¡Dense la oportunidad y no se desanimen!

AmaFuerte.com

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