Resultados.

Día: agosto 28, 2025

La soltería, tiempo fecundo y valioso

¿Se han dado cuenta de que la soltería tiene una connotación negativa? Es que es un diálogo que se ha plantado de generación en generación, provocando presión social e, incluso, el no entenderla como un tiempo de preparación o vocación, sino como un infortunio.

Aquí te dejamos algunos puntos que te pueden ayudar a vivir mejor tu soltería.

Profundiza en tu relación con Dios

Es el mejor momento, sin distracciones, solo están tu y Él. Conócete en Él, ¿cuáles son aquellos anhelos que ha puesto en tu corazón? ¿Cuáles son esos talentos que te ha dado?

Solo Dios puede darte ese ese amor auténtico que buscas. Es quien te hará sentir amada(o) y acompañado.

Conoce y trabaja en tus heridas

Todos tenemos heridas y no hay nada mejor que llegar a una relación o a una comunidad, sabiendo cuáles son para, así, poder responsabilizarnos de nuestro sentir y no ser una carga emocional para el otro. En el caso de que estés llamado al matrimonio, conocer tus heridas es tu aliado para un buen discernimiento.

¿Qué patrones quiero romper? ¿Qué virtudes me gustaría que tenga mi pareja? ¿Qué virtudes quiero alcanzar yo? ¿Qué tipo de relación quiero? ¿Qué no estoy dispuesto(a) a aceptar? Al profundizar en preguntas como éstas, nos podemos dar cuenta desde dónde vienen y qué tan sinceras son.

Disfruta el presente y déjale a Dios tu futuro

Vivir en el momento presente te ayuda a soltar la idea de que debe llegar alguien o algo para ser feliz. Disfruta y aprovecha el tiempo.

***

La soltería es el tiempo más preciado que tenemos para crecer. Es el momento de hacernos las preguntas más importantes, de descubrir nuestros anhelos más profundos, de conocernos y prepararnos para nuestra vocación: el amor.

La vivimos, sin embargo, a veces, con miedo. Tenemos ese miedo a quedarnos solos que nos paraliza. Así, nos aferra a la idea de encontrar pareja. Entonces, creemos que si no la encontramos viviremos en soledad, sin saber que incluso hay muchos matrimonios que viven esa soledad, pero bajo el mismo techo.