En este artículo nos abocaremos al tema de la infertilidad masculina, sus causas y qué hace, al respecto, la Naprotecnología. También, sobre la cirugía que utilizamos en naprotecnología, cuáles son las diferencias y por qué ayudan en el diagnóstico de infertilidad de origen desconocido.
En muchas ocasiones nos encontramos que han estudiado mucho a la mujer y muy poco al hombre y tanto él como ella son importantes. Muchas veces se mira por encima el seminograma y listo… porque no, el “factor masculino desconocido” tampoco es tan desconocido.
Las causas de la infertilidad masculina
Sabemos por la evidencia que las causas más frecuentes de infertilidad en el hombre no son raras ni misteriosas:
- alteraciones en la calidad del esperma (cantidad, movilidad o forma),
- varicocele (una de las causas más comunes),
- problemas hormonales,
- infecciones o inflamación,
- obstrucciones en los conductos,
- factores genéticos.
Aun así, en un porcentaje importante de hombres no se llega a un diagnóstico claro. ¿Eso significa que no hay causa? No. Significa que no se ha profundizado lo suficiente. Aquí es donde cambia el enfoque.
¿Cómo ayuda la Naprotecnología?
En Naprotecnología, el estudio del factor masculino no se queda solo en un seminograma. Se va más allá:
- Se investiga si el testículo está produciendo espermatozoides, aunque no aparezcan en el eyaculado.
- Se utilizan técnicas como la biopsia testicular para localizar producción espermática.
- Incluso procedimientos de aspiración permiten encontrar espermatozoides donde antes se asumía que no había.
Y esto es clave: en algunos casos de azoospermia, los espermatozoides sí existen… pero no salen.
A partir de ahí, el objetivo no es “saltarse el problema”, sino mejorar la calidad espermática desde el origen: tratar procesos inflamatorios que pueden afectar directamente a la producción y maduración de los espermatozoides, corregir desequilibrios hormonales que interfieren en la espermatogénesis y optimizar el entorno testicular para favorecer una producción más eficiente y de mejor calidad.
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Insistimos, otra vez. En la mayoría de los casos, la infertilidad no es ausencia. Es decir, es falta de diagnóstico profundo. ¡Anímense a contactarse con un profesional especialista en Naprotecnología!