Volver a empezar cuando te han hecho daño



En algunas ocasiones las rupturas de las relaciones de pareja pueden resultar muy dolorosas. Además de perder una persona, pierdes también un estilo de vida. La ruptura puede haberse producido por una infidelidad, por sufrir un trato no adecuado, por desconfianza, por falta de valores en común, por no tener un proyecto de futuro…


Al dejar una relación hay personas que sienten que todo su mundo se desmorona. Ese dolor, para poder disolverse, necesita vivir plenamente el periodo de duelo. El tiempo por sí solo no cura las heridas, necesita de tu colaboración.


La importancia de curarse


Es necesario curarse antes de iniciar una nueva relación. Si tú no estás bien, la nueva relación partirá mal. Por eso es importante analizar si tienes superados ciertos puntos antes de embarcarte en una nueva historia.


Tienes que hacer un fuerte trabajo de gestión emocional. Cuando se ha tenido una relación complicada (relaciones tóxicas, amores no correspondidos, miedo al engaño, infidelidades), y no se curan las heridas, es fácil repetir patrones de relación negativos.


Algunos tips indispensables


Debes hacer un ejercicio de introspección. Analizar cuáles son tus emociones (tristeza, temor, rencor…) y canalizarlas de forma positiva. Analizar lo que llevó al fracaso tiene que servir de enseñanza para saber qué es lo que buscas y lo que no quieres.


Si bien es importante en el primer momento de dolor analizar tus sentimientos y los porqués, hay un momento en el que hay que cortar para no dejarte arrastrar por el sufrimiento. Centrarte en tu dolor sólo te bloquea, inutilizándote para actuar. Hay que cambiar el pensamiento.