También en las malas



Ya sea que uno esté en una relación o no, nadie busca empezar una para pasarla mal. Por eso, los momentos en los que uno de la pareja atraviesa por alguna dificultad ponen a prueba el compromiso del otro. Hay quienes, para evitar los momentos amargos, prefieren mantener la cosa a un nivel superficial, sin compromiso. Y así, cuando se ve venir la tormenta, se bajan del barco. Lo paradójico es que, en esos casos, por querer ganar, uno puede terminar perdiendo.