¿Qué hace a un noviazgo ser exitoso?



Cuando estamos en una relación de noviazgo, queremos que resulte exitoso. Pero, ¿qué indica realmente que un noviazgo sea exitoso? Tener esto en claro puede ayudarte a vivir la relación con más calma y con un rumbo definido. Aquí te mencionaremos dos sentidos del noviazgo:


Primer sentido: discernimiento


La primera imagen que viene a nuestra mente cuando pensamos en el “triunfo” del noviazgo, en su éxito total, probablemente seaestando juntos frente al altar… ¡Pero no! Creer esto genera mucha presión, lo cual nos hace perder el foco de lo importante. También incrementa el miedo a que la relación termine, y eso tiene como consecuencia que nos mantengamos en una relación no saludable, con tal de no vivir “otro fracaso amoroso”. No todo noviazgo exitoso termina en matrimonio, así como tampoco todo matrimonio fue un noviazgo exitoso.


El primer gran sentido que tiene el noviazgo es de discernimiento. Es fundamental identificar si somos buenos el uno para el otro: no si es el o la indicada, sino si es bueno para mí o no, ¡si podemos ser equipo de vida! Un buen discernimiento ayudará a identificar si lo mejor para los dos es que cada uno tome su camino, aunque éste no sea juntos, o si se continúa en la relación para contraer matrimonio. Cualquiera de los dos escenarios favorecerá a que en un futuro tengamos un matrimonio más sólido, ya sea entre nosotros, o con alguien más.


Bonus track: ¿Qué es discernir?


La palabra discernir, según sus definiciones en el diccionario, puede traer mucho sentido a nuestro noviazgo. Según la Oxford Languages Dictionary, tiene dos definiciones, que queremos ahora compartir contigo.


La primera es: “Distinguir por medio del intelecto una cosa de otra o varias cosas entre ellas”. Esta frase es clave para todo noviazgo. Estamos diciendo que, a partir de nuestra razón y de nuestra mente, podemos identificar y diferenciar los factores en la relación. ¿Qué tanto bien nos hace el otro, o qué tanto bien le hacemos? ¿Qué factores no nos permiten crecer? ¿Qué factores nos impulsan?


Muchas personas viven su noviazgo dejando que el tiempo pase, sin hacerse este tipo de preguntas (incluso sin hablarlo en pareja). Este es un grave problema, pues no se tiene en cuenta que el noviazgo es el ámbito que posee la mayor cantidad de elementos para tomar una de las decisiones más importantes de nuestra vida: ¿me quiero casar contigo?


La segunda definición de este diccionario nos dice lo siguiente acerca del término “discernir”: “Conceder u otorgar a una persona un honor, un premio, un cargo honorífico, etc.”. ¡Qué perfecta definición para un noviazgo! Imagínate decir “tengo el honor de ser tu novio/a”.


El ser parte de un noviazgo implica una responsabilidad, pero, a la vez, conlleva un reconocimiento. Tú has sido elegido por el otro para ser aquella persona con quien compartirá, pasará tiempo, vivirá… entre tantas otras cosas. Esta perspectiva sólo se da cuando el noviazgo cuenta con un valor más allá del “quiero pasar tiempo contigo”; cuando hay una conciencia de que la relación formará parte de nuestra historia, y de que puede ser una etapa transitoria en la preparación para el matrimonio.


Segundo sentido: crecer en el amor


El segundo sentido del noviazgo es crecer en el amor. Es decir: aprender a amar más y mejor. Como lo mencionamos en el punto anterior, el noviazgo es la antesala del matrimonio; se trata de un “espacio” en el que, entre otras cosas, aprendemos a resolver conflictos, enfrentar dificultades, expresar lo que pensamos y sentimos...


Cada relación romántica que vivimos deja una huella en nosotros, influye en cómo llegaremos a nuestra siguiente relación. Es por eso que se torna crucial vivir el noviazgo de tal modo que nuestro corazón, mente y cuerpo se vayan alineando con el amor auténtico, ese que llena de vida y plenitud.


Esto implica esfuerzo y entrega, para juntos ir aprendiendo no solo a reconocer cuál es el mayor bien del otro, sino a optar por él. Si vivimos nuestro noviazgo de este modo, la huella que dejará será edificante, a diferencia de cuando, por el contrario, nuestro corazón queda completamente herido, junto con nuestra psicología.


Esto no significa que terminar la relación, en caso de que esta sea la decisión más amorosa, no resulte difícil. Pero, sin duda, tener el amor auténtico como guía en nuestras decisiones ayuda a que, independientemente de la emoción superficial que podamos sentir, haya paz de fondo.


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Estos dos son los principales objetivos del noviazgo. Te invitamos a vivir tu relación con la paz de que no necesariamente tienen que terminar en el altar para que haya sido un excelente noviazgo que forme parte de la historia de amor en la vida de ambos.


Invitemos al auténtico amor a nuestras relaciones. Que sea un amor en el que podamos crecer juntos, amar más y ser mejores, tanto individualmente como en pareja. Para que, sea cual sea el final de la relación, esta culmine con paz para ambos. Que sepamos que un noviazgo exitoso es aquel al que se le dio el valor suficiente para que fuera vivido como un discernimiento de cara al matrimonio, y en el que ambos crecieron en el amor.