Cuidar la salud mental también es amarse



¿Por qué será que nos cuesta cuidar nuestra mente? ¿Por qué evitamos hablar de la salud mental, por qué huimos de este tema? Por años, ha sido un tabú ir con un psicólogo —¡o siquiera hablar de los cuidados básicos para la salud mental!—. Poco a poco ese tabú ha ido desapareciendo; sin embargo, aún hay poco conocimiento acerca de cómo podemos cuidar nuestra mente en el día a día.


Recuerda que somos seres integrales, seres bio-psico-socio-espirituales, y las cuatro dimensiones son igual de importantes. A pesar de ello, muchas veces dejamos la mente a un lado, y el problema es que, al descuidar una de las dimensiones, las otras también se ven afectadas. Probablemente el hecho de que no podamos tocar o ver nuestra mente dificulta el que podamos entenderla, saber cuándo no está bien y qué podemos hacer para mantenerla sana.


Una herida emocional es muy diferente de una herida física: mientras que la física la ves, la sientes y sabes qué hacer para curarla, respecto de la emocional, no estás seguro de qué trata, y mucho menos de cómo sanarla.


Aquí te dejo algunas herramientas para que puedas poner en práctica todos los días, y que sin duda te ayudarán a mejorar tu bienestar psicológico. Toma nota de lo siguiente: dedica al menos 10 minutos al día para hacer algún ejercicio para tu mente. Así como tu cuerpo necesita ejercicio a diario para ver resultados diferentes, lo mismo pasa con tu mente. Ahora sí, aquí van 4 herramientas prácticas para tu salud mental:


#1 Diario de pensamientos y emociones


Por las noches, al menos de vez en cuando, es muy bueno apuntar en un cuaderno la situación más impactante que tuviste en el día. Luego responde estas preguntas: ¿Qué emociones sentí en ese momento? ¿Qué me dicen esas emociones con respecto a esa situación? ¿Qué pensamientos tengo sobre lo que pasó? ¿Qué pensamiento alternativo puedo tener que me ayude a regular mis emociones?


El objetivo es que puedas ir conociéndote más: que reflexiones acerca de cómo reaccionas ante cada situación y de qué pensamientos te ayudan a regular esa emoción, para futuras ocasiones.


#2 Ejercicios de autoconocimiento


Escribe una lista de preguntas que le harías a alguien que estuvieras conociendo por primera vez. Escoge dos o tres preguntas cada día, y respóndelas sobre ti mismo. De esa manera aumentarás tu autoconocimiento. Para amarse a uno mismo, es necesario conocerse, al igual que con los demás.


#3 Responsabilidad vs. victimismo


Ejercitar la responsabilidad de tus actos, emociones, pensamientos y decisiones sin duda es un excelente ejercicio para tu salud mental. La responsabilidad te mueve a mejorar en una mejor versión, mientras que el victimismo y las autojustificaciones solo te paralizan.


#4 El agradecimiento


La gratitud es una emoción positiva, que tiene muchos beneficios en nuestra salud mental. Aquí te dejo ejercicios que te ayudarán a vivir la gratitud todos los días:

  • Diario de gratitud: en la noche, escribe tres cosas por las que agradeces ese día.

  • Cartas de gratitud: Escribir una carta de gratitud a alguien, o a ti mismo.

  • Ruta de gratitud: recorre mentalmente tu vida y agradece todo lo que has vivido y tenido.

  • Frasco de gratitud: cada día, durante un año, mete un papelito sobre algo que agradeces ese día; léelo al terminar el año.

  • Caminata de gratitud: camina y ve agradeciendo por lo que vas viendo.

  • Meditación de gratitud: simplemente medita y reflexiona en las cosas por las que agradeces.

  • “Imagínate sin …”: imagina tu vida sin algo o sin alguien. Eso te ayudará a ser más agradecido con eso o esa persona.


* * *


Estos ejercicios te ayudarán a mantener una mente más sana. Sin embargo, sí es recomendable que asistas a terapia psicológica al menos una vez en tu vida. Un profesional de la salud mental te ayudará a poner en orden tu vida afectiva, social y cognitiva.


Si considerás que estás teniendo problemas en muchas áreas de tu vida, puede ser conveniente empezar un proceso psicológico. Así como todos necesitamos de un médico para que nos ayude a estar mejor cuando tenemos una enfermedad física, lo mismo pasa con nuestro mundo interno. No tengas miedo, ni vergüenza: te prometo que no te arrepentirás.


Si te interesa este tipo de contenido, puedes buscarme en Instagram: @unapropuestadeamor