¿Es válido sacrificar los propios sueños y proyectos por la pareja?



En muchas relaciones de pareja —noviazgo, matrimonio…— te puedes encontrar con el dilema de sacrificar tus proyectos vitales por dar prioridad a la relación de pareja. Poner el énfasis en un aspecto u otro puede provocar profundas crisis. Quieres cultivar tu relación, pero también deseas crecer en otros aspectos de tu vida: trabajo, familia, amigos…, sin que se entorpezcan mutuamente.

Ambas realidades se retroalimentan. Una relación de pareja sana puede ser muy beneficiosa para el desarrollo de la vida profesional, porque da estabilidad, y un crecimiento en tus proyectos vitales produce un bienestar que favorece el amor. Una buena relación amorosa te hace crecer como persona; así, los dos anhelaréis la felicidad mutua.


En las relaciones de pareja es lógico tener que hacer renuncias con respecto a tu vida de soltero. En ocasiones puede ocurrir que el enamoramiento inicial haya producido una entrega desmedida por el deseo agradar a tu pareja. Te has ido adaptando a todo lo suyo, y renunciado a tu propia persona hasta anularla. Sientes que ya no importa qué te guste, opines o sientas y esto a la larga te hace sentir mal.

Cuando renuncias a ti mismo por agradar al otro de forma continuada, eso no es amar, sino depender: se crea un desequilibrio dañino, y aparece un patrón de relación poco sano, que llevará a la infelicidad y el resentimiento.

Quiérete primero

No puedes olvidar que, para amar bien, primero tienes que amarte a ti mismo. Si te cuidas podrás amar al otro.

Identifica tus propias necesidades

Amar es buscar el bien del otro, pero esto no se tiene que producir a costa de tu desgaste, de renunciar a tus intereses o de anularte como persona. Es importante que identifiques con sinceridad y valentía cuáles son tus necesidades, qué aspectos necesitas tener cubiertos para sentirte querido en la relación, sin que eso dañe a la otra persona.

Respetar las necesidades del otro

Es importante conocer las necesidades del otro, intentar que las tenga cubiertas y respetar sus espacios personales.

Buscar el equilibrio

El amor, la entrega al otro, requiere dar y recibir equilibradamente. Una renuncia continuada va dañando al que cede y por ende al otro. Cuando uno renuncia, hay que saber agradecer y compensar cuando se pueda. Es muy necesario negociar cómo vamos a actuar.

Sé precavido

En nuestro deseo de amar y ser amados, un desequilibrio grande va provocando dolor. Por eso debemos intentar ir compensando la balanza entre lo que se da y lo que se recibe, aunque se dé desinteresadamente. El sacrificio silencioso explosiona el día menos pensado.

Es importante ser precavido e ir abonando un buen terreno desde el principio para poder así lograr la felicidad en la relación. Aunque parezca que no tienes problema, que haces todo lo que te gusta y tu pareja lo comprende todo, no bajes la guardia: el día menos pensado le puede empezar a pesar. Recuerda que es fundamental el equilibrio: satisfacer tus necesidades, pero también las suyas. Sé previsor, no esperes a que todo salte por los aires y tenga difícil solución.

Espacios calendarizados

Es importante crear espacios calendarizados en los que cada miembro de la pareja determine el tiempo destinado al trabajo, al estudio, al amor o a sus propias aficiones, para poder atender todos de manera óptima. Comentar con la otra persona las necesidades de ambos y el grado de satisfacción en cada caso. También es importante hacerle partícipe de tus proyectos y de vuestro éxito, recordando que sin su apoyo no sería posible.

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En el amor se busca el bien del otro por encima de todo, y en eso consiste la propia felicidad. En una buena relación, cada uno tendrá sus ilusiones y proyectos, pero se acompañarán y apoyarán en ese trayecto. Aunque habrá momentos difíciles, la otra persona se tiene que convertir en un soporte para ti, no en alguien que te hace sentir mal de forma constante. Quien te quiera bien no intentará cambiarte: te aceptará como eres, intentando ayudarte a crecer y mejorar como ser humano, en los puntos en los que puedas mejorar.


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