En búsqueda de un amor



Es cierto que entendemos que no somos “medias naranjas”, que no somos personas incompletas ni fraccionadas, sino que somos un entero: Dios nos creó con la cualidad de la completitud. Sin embargo, también es cierto que, como dijo el psicólogo Juan Varela, todos necesitamos de un “tú” que nos haga más conscientes del “yo”. Casi por inercia, nos vemos sumergidos en la búsqueda de un amor, porque todos florecemos cuando nos sentimos amados.


El tema de hoy es cómo buscar ese amor, y qué buscar en ese amor. Pero también hablaremos acerca de cómo ser yo ese amor correcto para alguien más.



Los cuatro factores a tener en cuenta


Existen 4 factores que deberíamos considerar al momento de buscar pareja:


#1 Que esté creciendo espiritualmente. Esto quiere decir que, si ama profundamente a Dios, te amará a vos. Busca a una persona que no solo te endulce el oído, sino que muestre frutos de crecimiento. La evidencia está en las muestras de cambios, en si deja moldear su carácter. No vas a encontrar al hombre perfecto o a la mujer perfecta, pero lo que más se asemeja es una persona que, ante una dificultad, esté dispuesta a cambiar lo que sea necesario para construir una relación sana. Si sus respuestas son “yo soy así y punto”, “qué querés que haga”, “me conociste así”, y si no está dispuesto a renunciar a lo que te hace daño, déjame decirte: “no es por ahí”.


#2 Que trate a los demás con respeto. Es importante tener una mirada no sesgada a cómo se comporta con vos, sino una mirada integral y no parcial. Observá como es su comportamiento en diferentes ámbitos: si es cortés y amable con sus padres, si los trata con respeto, cómo reacciona frente a diferentes tipos de autoridades, cómo reacciona con ellos, y muchas cosas más. El trato que tenga con los demás es una pequeña muestra de cómo te tratará a vos.

#3 Que haya conquistado su propia vida. Esto está relacionado con el dominio propio. Una persona indisciplinada en la soltería lo será en la pareja y en el matrimonio.


#4 Que muestre actitudes saludables. En este tiempo se ha hablado mucho de la toxicidad de las personas e, inconscientemente, se ha convertido en moda ser “el tóxico” o “la tóxica”. ¡Ojo con esto! La toxicidad es un indicio de violencia: no naturalicemos ni aceptemos ninguna actitud violenta, por más pequeña que parezca. Porque la violencia es un proceso que se va acentuando e intensificando en el tiempo.


Soy el mejor partido


Ahora, paralelamente, tenemos que trabajar en nosotros mismos. No podemos encontrar un gran amor sin ser nosotros primero ese gran amor. Antes de pensar en plural, tengo que ser un buen singular. Más que buscar la persona correcta, tengo que ser la persona correcta.


Y también tengo que evaluar cuando estoy preparado para iniciar una relación. Si busco llenar un vacío u opacar emocionas negativas con “el amor de alguien”, sólo estoy utilizando a la otra persona, imponiéndole que venga a mi vida a cumplir una función. La búsqueda de un amor debe ser la búsqueda de una construcción en conjunto. Mi meta debe ser potenciar la vida de la otra persona.


¿Se puede iniciar una polibúsqueda de amor?


La búsqueda de un amor no debe ser la excusa para tener amoríos sin compromiso. Sñe respetuoso con la otra persona, no generes falsas expectativas y, sobre todo, no juegues con los sentimientos de alguien.


Muchos hoy llaman despectivamente “ganado” a las personas que les demuestran cierto interés. A ellos no les interesa el “ganado”, pero les gusta mantenerlo para inyectarse una dosis diaria de autoestima. Mantener tu autoestima a costa de otras personas puede ser letal para ellos. Pensar en la satisfacción que me puede otorgar la otra persona, en el área que sea, es un pensamiento egoísta, y muestra la falta de madurez emocional.


Abrir tu corazón es una opción: ocultar es mentir.


En esta búsqueda de un amor, cada uno elige hasta dónde abrir su corazón mientras se conocen. No hace falta que le cuentes tus historias más íntimas a alguien que recién estás conociendo, pensemos que desnudar el alma nos hace vulnerables. Cuando puedas depositar toda confianza en la otra persona, ahí si: no te guardes nada!


Pero ojo, esto no quiere decir que “ocultes información”: hay cosas que la otra persona, quien también te está conociendo, tiene que saber. Y le tenés que otorgar el derecho a saberlo, para que cuando decida pueda hacerlo sin trampas, con convicción y genuinamente. La mentira le pone fecha de vencimiento a cualquier relación. Una relación que inicia o se fundamenta a base de mentiras nunca podrá prosperar. Más la verdad nos hace libres!


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¿Deseas encontrar un amor que funcione? Tomate el tiempo para cultivar la amistad y conocer a fondo a esa persona. Elegir con sabiduría disminuye el porcentaje de errores. Busca consejos, hablá con Dios y escuchá sus respuestas. Todos queremos un gran amor, sí, pero también tenemos que estar dispuesto a ser un gran amor para alguien más.


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