¿Cómo hablar de la Castidad sin caer en discusiones?



Hablar de castidad es un tema sensible, porque algunas personas pueden sentirse juzgadas al escucharte. Sin quererlo, te muestras como “dueño de la moral”, como quien define lo que está bien y lo que está mal en las relaciones. ¿Cómo comunicar el valor de la castidad sin caer en debates? Para eso, es importante identificar el tipo de persona a quien le estás hablando, y cuál es su nivel de interés:


#1 Los curiosos


Estás almorzando entre amigos y de pronto sale el tema del sexo. Es el turno de que compartas tus experiencias sexuales, pero nadie sabe que buscas vivir castamente. ¿Qué hacer en ese momento?


Te toca responder con naturalidad, mostrando que en ti no hay nada de extraterrestre —¡eso espero!—. Probablemente vas a despertar la curiosidad en tus amigos, y empiecen a hacerte muchas preguntas. Ten presente que no hay obligación de revelar tu pasado sexual como si fuera un interrogatorio. Puedes incluso negar información que no aporte valor. No vas a convencer a nadie, pero habrás marcado un precedente al exponer tu punto de vista. Por eso, di lo justo y necesario ante los curiosos, sin darle tantas vueltas.


#2 Los interesados


Puede que sí hayas llamado la atención de uno de tus amigos, y que uno se acerque a ti para saber más. Acá hay más interés, pero, ¡atención! No te toca hacer monólogos, sino escuchar. Presta atención a sus preguntas, porque probablemente deriven de una experiencia personal. A los interesados por la castidad es importante hacerles saber que no están solos, y que hay más personas que aspiran a un amor que no se descarta.


#3 Los haters


Estas personas no están de acuerdo con lo que planteas. Escucharás frases como “difiero con tu idea” o “no pienso como tú”. Desde ese momento, ha polarizado la conversación/el tema, y tú eres el lado opuesto. Hay que tener cuidado con entrar en debates: no estamos para generar bandos. Aunque tengas respuestas magistrales, no encontrarás un punto medio. Hay que escuchar y responder, sí, pero hasta donde se crea conveniente. Quizás hay algo que estas personas no están revelando acerca de sí mismas, y sus argumentos de rechazo deriven de una historia que desconocemos. Ante los haters, no hay que emitir juicios: solo comuniquemos que la castidad es una decisión personal.


* * *


¿Cuál es el sentido de hablar de castidad? No es convencer a nadie: es enseñar sobre el amor. Antes de soltar palabras, necesitamos saber a quién le estamos hablando. ¿Es un simple curioso? ¿Está realmente interesado? ¿Es un hater que quiere ganar un debate? No olvidemos que tenemos el privilegio de conocer una gran virtud, que ordena vidas y forja relaciones. Es un tesoro que algunos valorarán, y otros no. Procuremos enseñarlo en el tono adecuado.


¿Te interesa el tema? Te invito a conocer mi curso “El Rebranding de la Castidad”. También pueden seguirme en Instagram como @yoheigab.