4 mitos sobre los métodos naturales



Cuando hablamos de métodos naturales, la mayoría de las conversaciones suele tener en algún momento este tipo de argumentos presentados. Son ideas, prejuicios o desconocimientos masivamente arraigados, pero creo que fácilmente se los pueden aclarar. Veamos cuáles son.


#1 Eso de “los días” no es fiable


Para hablar de métodos naturales, hace falta aclarar primero qué es y, llegado el caso, “qué NO es”. Un método natural es un método que permite interpretar y registrar los eventos del ciclo de la mujer de manera clara y accesible. Con este registro uno puede entender si el ciclo es sano o no es sano, cuál es el tiempo de la ovulación, y cuál es el tiempo de la fertilidad; y tiene pautas para reconocer si es necesaria la atención médica.


Suele confundirse con el método del calendario, a pesar de que están basados en cuestiones radicalmente distintas. Si bien el método del calendario esboza una idea del ciclo, esta idea tiene como punto de partida la duración del ciclo, y a partir de allí un promedio estimativo del tiempo de fertilidad y de ovulación. Al ser un estimativo, puede ser que las “predicciones” coincidan con lo que realmente sucede, pero no es una fuente confiable, ya que muchas veces no va a coincidir.


Esto es porque el ciclo de la mujer no es algo fijo ni estático, sino que cada ciclo varía uno de otro, no son iguales. La ovulación, el evento central del ciclo de la mujer, es un evento móvil. Esto es central para entender el ciclo. La ovulación no sucede el día 14 necesariamente, ni tampoco sucede siempre el mismo día. Cada ciclo tendrá su ovulación en su tiempo.


Es por esto que no se puede establecer información confiable con el método del calendario; justamente porque se saltea la noción más importante del ciclo: que la ovulación es móvil. Por el contrario, un método natural es aquel que toma esta noción como punto de partida. No va a querer “adivinar” ni “predecir” la ovulación, sino que va a querer aprender a interpretar los signos que el cuerpo da respecto de la ovulación. De esta manera, los usuarios podrán entender e interpretar cuando está sucediendo el evento ovulatorio.


#2 Aprender métodos naturales promueve una actividad sexual irresponsable


Muchas veces a aquellos que han liderado grupos juveniles, desde grupos parroquiales hasta colegios, no les pareció información adecuada para jóvenes, creyendo que el acceso a información acerca de cuándo es los tiempos de fertilidad y de infertilidad podría promover la idea de la relación sexual sin consecuencias. Esta idea puede ser abordada desde muchos lugares, pero es importante entender que los ciclos de las mujeres tienen información central para lo que es su salud.


La mujer tiene derecho a saber que existen métodos que pueden explicarles cómo registrar y entender su ciclo. El conocimiento que adquieren de su cuerpo no es causa de una relación sexual o de la falta de esta. El conocimiento del método natural no necesariamente implica una respuesta responsable sobre su vida sexual, y sin embargo, eso no es una “excusa” para no enseñarlo. De la misma manera, el método natural puede enseñarse junto con una educación emocional, afectiva y sexual.


¿Se puede aprender a cuidar y querer el propio cuerpo si se les niega a las mujeres la información central sobre su propio cuerpo? ¿No es el primer paso para reconocer el valor intrínseco de nuestra corporeidad mostrar su maravilloso funcionamiento?


#3 Es muy difícil


Uno cuando comienza a explicar el funcionamiento del métodos naturales, hay quienes ponen caras y comienzan a decir “pero eso es muy difícil de entender, no es para todos”. Hay que reconocer que es verdad, se necesita cierto nivel educativo para lograr entender todo. Es necesario saber leer y escribir, para lograr entender el funcionamiento básico del cuerpo. Sin embargo, los métodos naturales tienen usuarias tan jovencitas como de 14 y 15 años, que cursan el secundario. Es falaz que resulte algo tan complejo como para que solo se enseñe a niveles universitarios.


Evidentemente esto implica un conocimiento nuevo, con su propio vocabulario y lleva su tiempo de asimilar, como cualquier otro conocimiento. Uno no espera que en una clase de guitarra uno llegue a tocar una canción. Hay un tiempo para cada cosa: se incorporan las bases, se cometen errores, y lentamente se va entendiendo los grandes conceptos que implican el ciclo de la mujer.


El problema es que no estamos acostumbrados, como sociedad, a creer que nuestro mismo cuerpo nos exige un tiempo para entenderlo. Estamos acostumbrados a la inmediatez o simplemente a creer que volcar información poco precisa en una app puede ser igual que una manera de entender y registrar el ciclo. En cambio, esta herramienta le permite a la mujer entender eventos que le suceden a nivel fisiológico, le da claridad para despejar infinidad de mitos y teorías que andan dando vuelta respecto de la menstruación, de la fertilidad, de la ovulación. Por ello, porque es una realidad tan física, tan elemental que atraviesa a la mujer, merece tener su tiempo de enseñanza.


#4 Genera ansiedad


Este tipo de argumentos se escuchan sobre todo en aquellas parejas que están buscando un hijo y no lo logran. Al escuchar hablar de métodos naturales, se llenan de entusiasmo y alegría, sobre todo porque reciben una educación respecto del cuerpo y se les brinda información que les parece central. Suelen sentirse desconcertados de haber pasado tanto tiempo sin esta información. Muchos, sin embargo, pasan de esta alegría a una decepción, y pronto, a la ansiedad. Esta ansiedad de estar continuamente interpretando el cuerpo les genera insatisfacción. Esta realidad se repite muchas veces, y se trabaja.


La ansiedad no está generada propiamente por el método natural, sino por las expectativas del embarazo que no sucede. En estas situaciones se recomienda el acompañamiento psicológico a través de estos procesos. Muchos no logran sostenerlo en el tiempo, por más beneficioso que sea, justamente por las consecuencias emocionales que les provoca. El trabajo interdisciplinario es clave en estos casos. También es verdad que es difícil incorporar nueva información cuando uno está emocionalmente desgastado por una realidad personal.


Justamente por estas situaciones es importante que las mujeres aprendan métodos naturales antes de siquiera pensar en buscar o evitar un embarazo, simplemente movidas por el deseo de conocer su cuerpo. De esta manera, podrán incorporar la información más adelante, sin necesidad de sentir ansiedad o frustración, dado que lo tendrían incorporado y asimilado como una realidad de más de su cuerpo.


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Entender cómo funciona el ciclo femenino y permitirle a la mujer un conocimiento más pleno de su salud es tan importante que conviene desterrar estos cuatro mitos acera de los métodos naturales. Métodos que no se reducen a “contar los días”, que no conllevan irresponsabilidad sexual, que, si bien requieren su tiempo de aprendizaje, no son difíciles de aprender, y que bien llevados pueden acompañar en el crecimiento de la pareja, sin necesidad de sufrir ansiedades.


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