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¿Apego a la pornografía?



¿Es cierto que la pornografía es la nueva droga? ¿O es solo un lema exagerado de un grupo de personas radicales? Las drogas hacen daño, es cierto. Generan dependencia, tolerancia a la dosis inicial, y hay personas que hacen cosas por conseguirlas que jamás se hubieran imaginado. Esas son las drogas “tradicionales”: cocaína, marihuana, éxtasis… ¿y la pornografía?


¿Cómo saber si tengo un apego a la pornografía? Quiero proponerte 3 criterios en base a 3 preguntas para que respondas con honestidad. Porque recuerda, el primer paso para poder luchar y dejar la pornografía es reconocer que tengo un problema y poder decir: “¡Basta!”. Van las preguntas:


1. ¿Eres capaz de decirle “no” de manera sostenida en el tiempo?


Una cosa es que veas cada 6 meses. Otra cosa es que veas 1 vez por semana. Otra cosa es que veas todos los días. ¿Eres capaz de “decidir” cuándo ver y cuándo no ver? Ante las ganas de ver, ¿sientes unos deseos casi irrefrenables? ¿O eres capaz de decir “no” y empezar a hacer otras cosas olvidándote del asunto por varios días? Este es un primer criterio para determinar cuán apegado estás a la pornografía.


2. ¿Has empezado viendo 10 minutos y ahora llevas más de 1 hora? Junto a esto: ¿Ha cambiado el “tipo” de pornografía que miras, de manera que en un momento te has dicho a ti mismo/a: “qué hago viendo esto?”


Las drogas generan “tolerancia”. Te doy un ejemplo con el trago. Una persona puede empezar con una botella de cerveza para emborracharse. Pero, con el paso del tiempo, el cuerpo se “acostumbra” y, para emborracharse, necesita 3 botellas. En el caso de la pornografía, hay personas que comienzan viendo escenas “normales” o hetero, pero con el tiempo “se aburren” y empiezan a ver escenas más fuertes.


3. ¿Has cancelado actividades sociales o laborales por quedarte viendo pornografía bajo la excusa de “estoy enfermo, no tengo ganas, o tengo que estudiar”?


Puede suceder que la pornografía se convierta en la “prioridad número 1”. Nada más importa. Y como nada ni nadie es más importante, la persona es capaz de mentir, de crear excusas, o de cancelar reuniones previamente pactadas con tal de quedarse a mirar. No se le da importancia a las consecuencias de no asistir a esa reunión, no estudiar para un examen, o incluso faltar al trabajo alegando enfermedad.


Si luego de leer estas preguntas descubres que tienes un apego a la pornografía, te recomiendo el siguiente artículo: 5 pasos para dejar la pornografía.